miércoles, 8 de octubre de 2014

Dark Light 2

Capítulo 2
Decisión

Ni siquiera un día...
No iba a esperar más, no iba a ir al instituto como si nada. No iba a fingir. Aura lo había decidido en el momento en el que se lo propuso Natalie, formar parte de Dark Light. No podría plantearse la opción de viajar por el mundo, huir de todo, ni tampoco intentar vivir una vida normal. Porque si ya no iba a envejecer, su familia se haría preguntas, sus amigos... Y no se imaginaba como sería si su hermanita de seis años, Lily, llegara a odiarla por algo como eso. Solo estaba esperando el momento adecuado para irse. ¿Cuánto podría aguantar un vampiro sin comer nada? Esperaba no averiguarlo, pero ella apenas llevaba un par de horas.
Los domingos acostumbraba a levantarse tarde, así que, aunque fueran las nueve de la mañana y su familia estuviese despierta, nadie se molestó en ir a buscarla. Ella tenía incluso miedo de salir de su habitación, ya se había visto en el espejo. Se había limpiado la sangre, se había cambiado la ropa y había conseguido hacer desaparecer sus colmillos, pero los ojos... No podía cambiar sus ojos. Ya no volverían nunca a su color castaño original, ahora eran rojos, oscuros, aterradores...
Estaba sentada sobre su cama, pensando en cómo reaccionarían todos cuando se fuera sin más. Lo más seguro sería que tuviera a toda la policía buscando a una adolescente desaparecida... Fue a su escritorio y escribió una carta breve, en la que solo decía que se iba a Londres en busca de su propio destino, escogió la ciudad porque pensó que, aunque estuviese allí de verdad, les sería imposible encontrala, estaba demasiado lejos. Metió la carta en un sobre y lo cerró, también cogió todos sus ahorros para que fuese más creíble su huida.
Entonces miró su anillo azul y presionó la piedra. Edgar y Leandra tardaron solo dos minutos en aparecer ahí.
— ¿Siempre vais juntos? —preguntó Aura Y por cierto... ¿Cómo hacéis para teletransportaros?
—La mayoría de las veces vamos juntos, sí, somos un equipo y además somos mellizos (dato extra). Y lo otro es algo que cuesta años de aprender, una técnica secreta de Dark Light —contestó Leandra.
—Te veo más animada —le dijo Edgar—. ¿Decidido entonces?
—Sí, quiero unirme.
— ¿Seguro?
—Sí. ¿Podéis esperarme unos segundos?
—Sin problema —dijo Leandra.
Aura salió de su habitación y fue al cuarto de Lily, estaba jugando.
—Aura ¿juegas? —Lily le tendió una muñeca—. Miss Butterfly te está esperando.
Aura titubeó unos instantes, agachó la cabeza y trató de evitar que su hermana la mirara a los ojos.
—Ahora no puedo... ¿me haces un favor? —Lily asintió—. Voy a estar fuera durante un tiempo, y me gustaría que le dieras esta carta a mamá, dásela en los próximos cinco minutos ¿vale? —le dio el sobre.
Lily lo cogió y lo miró con curiosidad.
—Gracias Lily, te quiero mucho, nos volveremos a ver —le dio un fuerte abrazo. La iba a echar de menos.
—Ni que te fueras para siempre —dijo su hermanita.
—No, para siempre no. Recuerda, cinco minutos.
Lily volvió a asentir, Aura salió del cuarto de su hermana y volvió a su habitación, Edgar y Leandra seguían esperándola.
Lily no calculaba muy bien el tiempo, así que a penas esperó un minuto antes de ir a buscar a su madre y darle la carta. Ella la leyó en voz alta.
—Querida mamá, papá y Lily. Siento que sea tan repentino, pero he decidido irme a un lugar lejano... Os quiero mucho y....
Dejó de leer de repente y fue corriendo hacia la habitación de su hija mayor, pero cuando la abrió, Aura ya se había ido.

*   *   *

Se encontraba en una sala redonda, luminosa y llena de espejos, no podía ver nada a través de ellos. Edgar y Leandra se sentaron, había una mesa en medio, Aura se sentó también en frente de ellos.
— ¿Qué es esto? —preguntó.
—Una sala de interrogatorios, los espejos están hechos por duendes, si mientes frente a uno de estos espejos, tu reflejo dirá la verdad —contestó Leandra—. Y, para que lo sepas, como eres un vampiro, si te encuentras entre dos espejos normales quedas atrapada. No puedes salir a no ser que alguien ocupe tu lugar o rompa el espejo. Pero, estos no son normales, por lo que no tienes que preocuparte.
—Estás aquí porque es tu primera prueba, una prueba psicológica. Contesta a la primera pregunta sinceramente, y en la segunda miente, es para asegurarnos de que funciona todo bien... ¿Tú nombre es Aura Edwin?
—Si —contestó Aura.
Miró de reojo a su reflejo, todo iba normal.
— ¿Eres francesa?
—Si...
—No, española —contestó su reflejo.
No supo cómo es que podía hablar, tampoco tuvo tiempo de ver a su reflejo mover la boca, pero estaba claro que había hablado.
—Vale, todo en orden. Estas dos preguntas hacen referencia a la forma de actuar en dos situaciones diferentes. Es solo una pequeña referencia para saber tu comportamiento. Aunque de normal no sirven para nada, es obligatorio. Si te encontraras con el que te ha convertido intentarías: a) Negociar con él. b) Matarlo. c) Atraparlo.
—Hmmm... Matarlo. Y si puede ser que sufra mucho.
—Bien... Siguiente: si te han encargado quedarte en un sitio vigilando a dos presos hasta que tu supervisor vuelva, pero resulta que uno ha escapado ¿qué haces?
— ¿Y por qué se tendría que escapar?
—Porque... supongo que porque alguien no le ha atado bien.
— ¿Es qué utilizáis cuerdas?
—En realidad —Leandra interrumpió a Edgar porque él no sabía cómo contestar— tenemos unas esposas irrompibles y que evitan que puedas desaparecer. Además solo las puede quitar quien las ha puesto. 
—Y si son imposibles de quitar ¿cómo se ha escapado?
—Ha salido corriendo con ellas puestas...
— ¿Y qué es exactamente?
—Supongamos que un hombre lobo.
— ¿Y se puede convertir si las lleva puestas?
—No.
— ¿Y cómo ha salido corriendo con dos manos en la espalda?
—Las tenía atadas por delante.
— ¿Y quién es el subnormal que se las pone así?
—...
Edgar no supo qué decir.
—Es un caso hipotético, pero no creas que no puede ocurrir. Un error del agente o la astucia del criminal... Hay muchos factores que pueden trastocar una misión.
—Bueno... No te intentes buscarles otra lógica a las preguntas y solo escoge una opción.
Edgar le pasó una hoja y un bolígrafo.
Aura primero las leyó todas una a una. Eran preguntas de sí o no, tipo ¿Pierdo los estribos con facilidad? o ¿Comparado con otros, mi necesidad de hacer cosas arriesgadas es alta? La mayoría de las respuestas eran sí.
Edgar sumó sus puntos cuando lo completó.
—Bueno, bueno, bueno... Tienes un 8 sobre 10.
— ¿Y eso que significa?
—Que podrías convertirte en un criminal fácilmente... Llegados a este punto, se supone que deberíamos llamar a un psicólogo para que te investigue mejor pero... Vamos a dejar que hagas la última prueba y ya veremos.
—Tienes que hacer algo por Dark Light, atrapar a alguien.
— ¿A quién?
—Samuel —Edgar le dio a Aura una carpeta marrón con una hoja dentro, miró la fotografía—. Es un vampiro también, pero más mayor que tú. Aparenta 20 y tiene 97. Sabemos que está en tú ciudad, pero no sabemos dónde  exactamente. Encuéntralo, atrápalo y ya podrás unirte a Dark Light. Y bueno, como tú no sabes aún "teletransportarte" como tú dices, en cuanto lo atrapes, iremos nosotros y lo traeremos aquí.
— ¿Cómo lo atrapo?
—Te daremos ciertos artilugios —dijo Leandra, puso dos objetos sobre la mesa—. Esto es una cámara con micrófono —le enseñó una horquilla para el pelo con forma de flor—. Veremos y oiremos todo lo que tú oigas y veas —Aura se la puso en el pelo mientras Leandra le enseñaba las esposas—. Como ya te he dicho, son imposibles de quitar o romper. Aunque yo te recomiendo no llevarlas, te delatarías a ti misma, pero siempre puedes disimularlas si te las pones a ti misma, prueba y te lo explico.
Aura dudó, pero se las puso ella sola, observó que no tenían ni siquiera una cerradura para llave, pero se abrían solas, si ella quería, además se adaptaban a sus manos.
—Muy bien, ahora gira las muñecas hacia ti y se partirán en dos. 
Aura lo hizo, las esposas se rompieron, la cadena desapareció y las esposas parecían unas pulseras de plata normales.
—Y si te las quitas tendrán su forma original y podrás usarlas. Y otra cosa, nuestro mayor deseo es que atrapes a Samuel, llevamos años intentándolo, porque se mueve mucho y es difícil encontrarlo. Sin embargo, a pesar de su historial, no será peligroso para ti. También te vamos a cronometrar, para saber cuánto puedes llegar a tardar sin haber entrenado siquiera.
Aura se quedó mirando las pulseras, ni siquiera estaba prestando atención a lo que estaban haciendo.
— ¿De dónde salen estas cosas?
—Magos, duendes, elfos... Aquí todos colaboran. ¿Preparada? —preguntó Edgar.
—Sí.
Edgar puso una mano sobre su hombro y los dos desaparecieron.

*   *   *

Aura estaba en el centro de la ciudad, era todavía por la mañana y había mucha gente, el cielo estaba oscuro, no había ni un rayo de sol. Lo único que le preocupaba era que alguien la reconociera. Caminaba sin rumbo fijo, leyendo todos los datos sobre Samuel. Había estado en los Estados Unidos, también en Escocia, Japón, Francia y ahora estaba ahí. Tenía relaciones con muchos otros vampiros, algunos ya atrapados, otros en búsqueda, y otros que ya habían muerto. Cuando acabó de leer todo el informe, se deshizo de él tirándolo a una papelera.
Empezó a caminar más rápido, la gente ni se fijaba en ella, daba vueltas por la ciudad, sabía que quedándose quieta no iba a encontrar a Samuel. Ya era mediodía cuando escuchó una voz proveniente de la pinza para el pelo, Leandra le estaba hablando.
— ¿Te rindes?
—No, si habéis dicho que está aquí, es porque está aquí.
Leandra no contestó.
Las tiendas se iban cerrando poco a poco y ya no había nadie en la calle, nadie salvo ella, y una sombra inquietante escondida en un callejón cerca de ella. Se sentó en un banco, a esperar mientras pensaba cuál sería su nuevo nombre... Sentía que la estaba mirando fijamente, lo oía acercarse en silencio. Y ahí estaba, detrás de ella a punto de echarle las garras, pero ella se dio la vuelta y le miró.
—Hola —dijo. Samuel se quedó perplejo, Aura le había esquivado. Y ahí estaba él de pié, quieto sin hacer nada—. Hmm... Tú no hueles a humano.
— ¿Tú quien eres?
—Me llamo Jen. ¿Y tú? ¿Tienes un nombre?
—Sam.
—Nunca había conocido a un vampiro. Bueno, excepto el que me convirtió, pero no sé ni quién es.
—Que sospechosa...
— ¿Por qué lo dices?
—Te he visto pasar varias veces por aquí cerca, muchas veces para un solo día.
—Solo caminaba. No sé a dónde voy exactamente...
— ¿No vives aquí?
Ella negó con la cabeza y se levantó.
—No, vivía en otra ciudad, pero me tuve que ir cuando maté "sin querer" a mi madre.
—Curioso... Así que estás huyendo. ¿Has conocido a Dark Light?
— ¿Conocido? —esta vez se rió ella—. Estuvieron intentando reclutarme varios días, luego cuando mi madre murió, querían detenerme y me fui. Desde entonces no los he vuelto a ver. ¿Y tú qué?
Habían empezado a caminar juntos.
—Yo soy un fugitivo, estoy pasando aquí mis "vacaciones", dos días más y me voy. Me encanta la gente que hay aquí, están todos muy sanos. Su sangre es de lo mejor...
Cruzaron por la plaza, en una calle había tres personas. Aura vio claramente que dos de ellas formaban parte de Dark Light, llevaban el uniforme, y perseguían a un perro... Mejor dicho un hombre lobo, que pasó al lado de Samuel y Aura y los hizo caer en lados opuestos de la calle. El lobo ya había desaparecido, mientras los miembros de Dark Light se echaban la culpa uno al otro, entonces repararon en Aura y Samuel.
—Oye ¡es él! —dijo el chico.
Probablemente, esos dos no conocían a Aura y no sabrían lo que ella estaba haciendo. Pero no iba a dejar que le quitaran el protagonismo. Claro que también estaba la posibilidad, de que pensaba que ella era de las malas.
— ¡Sam corre! —gritó, y le cogió de la mano para que la siguiera. Conocía la ciudad como la palma de su propia mano.
Corrieron un buen rato, pero sin conseguir que los perdieran de vista, llegaron a un puente que cruzaba la vía del tren, aunque estaba sin utilizar porque era viejo y tenía riesgo de derrumbe. De hecho, estaba bloqueado con verjas, la calle estaba cortada y había muchas señales de peligro.
De todas formas Aura y Samuel lo cruzaron. Ellos dos siguieron corriendo unos metros más, hasta llegar a una antigua fábrica abandonada, entraron y se escondieron en su oscuridad.
Escucharon pasos que pararon justo en frente. Y entonces la chica dijo algo.
— ¿Estás segura de que quieres que abortemos la misión? Los tenemos en el bote... —hablaba con alguien por el auricular.
—Son las normas, si se pierde el rastro hay que dejarlo. Tenemos otras cosas que hacer. Esta no era la misión principal.
Se desvanecieron, Aura y Samuel miraron a través de una de las ventanas rotas, no había nadie.
—Por eso odio a los licántropos, si no nos hubiéramos cruzado con ese, no nos habrían visto. Menudo asco de chuchos...
—Ah, a mi es que en general no me gustan los perros, son peludos y tienen pulgas.
—Ya —tenía una sonrisa burlona—. Gracias... ¿Jen, verdad? tú los has despistado.
Los dos estaban muy cerca, se hizo el silencio, solo se escuchaba la respiración de Aura.
— ¿Por que lo haces? —preguntó Samuel al notarlo.
— ¿El qué?
—Respirar.
—Ah... No lo sé, todavía no me acostumbro.
—Necesitas a alguien que te quite tu último aliento —dijo, cogiendo su cara entre sus manos.
Aura se sorprendió, un poco, pero no dejó que él lo notara, de hecho fue ella la que se lanzó primero para besarle. Aura era una chica muy guapa para tener solo 16 años... Samuel iba retrocediendo y ella avanzando, hasta que él se quedó pegado a la pared.
Había leído su informe, lo sabía todo sobre él, no era solo que asesinaba humanos, era la forma... Solo atacaba chicas jóvenes, cómo Aura o más jóvenes aún, y no solo mordía para beber su sangre, él desgarraba su carne. Sus víctimas morían antes desangradas y entre terribles sufrimientos, que a causa del veneno...
Pasados unos segundos Samuel había bajado la guardia al completo. Aura le cogió las dos manos y se las puso detrás de la espalda, se quitó las esposas de las manos y se las puso a él. En ese momento él se dio cuenta, pero ya era tarde, Aura le había empujado al suelo boca abajo, y lo tenía inmovilizado.
Al momento, aparecieron allí Edgar y Leandra, lo último que vio Samuel antes de que se lo llevaran, fue la sonrisa de Aura.
—La próxima vez que te vea...
Su tono de voz sonaba muy amenazante.
— ¿Qué? ¿Me matarás? —Aura se rió de él mientras desaparecían.
—Sufrirás.

5 comentarios:

  1. Jose Antonio Jimenez Granados4 de febrero de 2016, 16:57

    Este segundo capitulo tambien se ve bastante bien, mucha accion y dialogo que es lo que mas atraae al lector medio. Siempre hay que buscar un buen ritmo en la novela, sin descirbir hasta el minimo detalle para que no se haga pesada, pero tampoco precipitandose demasiado y eso lo llebas muy bien. Solo me quedo una duda, pues no se si fue un error o aun no lo explicaste. ¿Como Aura podia estar en el centro a las 5 de la tarde?, es decir, se supone que al ser vampira no puede estar bajo el sol. Un saludo, y animo con tu novela.

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    1. Hola! Muchas gracias por tus comentarios ^^ Un comentario constructivo es la alegría de cualquier escritor o intento de ello.
      En cuanto a lo del sol: Menciono algunas veces (puede que en este capítulo no lo haya hecho) que la ciudad de Aura es una ciudad donde siempre llueve, donde no verás un rayo de sol ni aunque sea pleno verano. Conclusión: la ciudad donde está Aura es como Londres, pero mucho más radical.
      Espero volver a verte por aquí, saludos <3

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    2. Jose Antonio Jimenez Granados9 de febrero de 2016, 12:00

      Creo que tienes razon, habia pasado por alto el detalle jeje. Es que el concepto "plena tarde" lo relacione directamente con el sol. Respecto al comentario lo comprendo perfectamente pues yo tambien llevo tiempo con una novela, intentado sacarla adelante, y los comentarios que mas alegran son los que te corrigen, haciendo criticas constructivas, pues un "me gusta", o "mola", no es tan convicente. Lo que quieres es que se interesen, que se pregunten cosas, que muestren verdadero interes, pues no sabes si cuando te dan esa respuesta es cierta o simplemente es por no erir tus sentimientos o quitarte la ilusion. Cuando tenga tiempo seguire con la lectura y te ire comentando mis impresiones n.n. Por cierto, hace tiempo, el 2 o 3 de febrero te envie un mensaje al correo electronio que aparece en este blog, y no se si llegastes a verlo. Es un buen tocho, pero si tienes un ratillo no estaria de mas xd. Un saludo y animo.

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    3. Vale, lo del correo ya te lo dije en el primer comentario, no se donde tengo la cabeza xd.

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