miércoles, 15 de octubre de 2014

Dark Light 3

Capitulo 3
Secuestro

—Enhorabuena, has atrapado a tu primer fugitivo en menos de —Leandra miró su reloj, eran las dos de la mañana— tres horas. Oficialmente, te nombramos nueva miembro de Dark Light.
A continuación le dio la insignia. Aura la cogió y la miró atentamente en su mano. Tenía forma cuadrada  y era de color azul, pero el borde y las letras eran plateadas.
—Gracias.
—Enhorabuena —dijo la chica que la había perseguido antes, y que descubrió que se llamaba Karen—. Interesante eh...Técnica.
—En mi opinión muy buena, muy original —dijo su compañero, Néstor—. Si mal no recuerdo, tú en cuanto divisaste a tu objetivo lo perseguiste durante horas, hasta que se cansó de correr y se rindió.
—Si —reconoció Karen un poco avergonzada—. Pero le atrapé.
—Bueno, ahora empieza la visita guiada de Edgar por el edificio. Disfruta y... Bienvenida a Dark Light.
Leandra, Néstor y Karen se desvanecieron. Dejando solos a Edgar y Aura. Él no esperó ni un segundo antes de comenzar sus explicaciones, se sabía el discurso de la primera visita de memoria, lo había hecho muchas veces.
—Este es el departamento del equipo G87, es decir Leandra y yo. Sirve para cualquier cosa, si pulsas este botón —señaló un botón verde del mando de la pared— se cierran puertas y ventanas, es como un refugio. Si pulsas el rojo das la alarma, el azul es para hacer un anuncio en todo el edificio. Como ya has visto, parece una sala de descanso, pero desde aquí se puede vigilar —señaló la mesa del final, llena de pantallas y micrófonos—. Y detrás de esa pared hay armas. Esto es lo básico que puedes encontrar en cualquier habitación, claro que hay quien se la personaliza. Sígueme.
Edgar abrió la puerta y los dos salieron.
Era la primera vez que salía al pasillo, había muchísima luz, los suelo eran blancos y estaban pulidos, las paredes metalizadas, con pantallas electrónicas divididas estratégicamente. Había gente yendo de aquí para allá y muchas, muchísimas puertas. Al final del pasillo había un ascensor y varias personas esperando, Edgar y Aura entraron y las puertas se cerraron. Sin que este se moviera ni arriba ni abajo, volvieron a abrirse y se encontraron en otro pasillo.
—Esto es un medio de transporte por el edificio para los que no saben desvanecerse —salieron, justo en frente había un mapa—. Estamos en la vigésimo séptima planta, sector K. Como puedes ver hay 37 plantas en este edificio, azotea y 2 sótanos. Están divididos en sectores, de la A, a la M, por ahora... En las primeras 20 plantas están los departamentos de todos los equipos. En el sótano dos están las celdas, según las especies se les distribuye en un sector. En el sótano uno está las salas de interrogatorios y celdas temporales. En la azotea hay aviones, helicópteros y otros medios de transporte Planta 21, una especie de cafetería, te sirven absolutamente todo lo que pidas: todo, todo, todo, todo...
—Ya, ya lo he pillado —dijo Aura.
—Las siguientes, de la 22 a la 27 son salas de entrenamiento, según tu nivel. La 28 es donde se fabrican la mayoría de las armas, los magos les dan un toque mágico y ya están listas. La 29 es para las reuniones. La 30 es desde donde se maneja todo, la seguridad y la electricidad, todo el sistema de Dark Light se centra en esa planta. Las siguientes seis están restringidas, ni siquiera yo sé que se tratan, pero dicen que en una de ellas están los creadores, los Alpha, y en alguna otra hacen experimentos. Y esta —señaló el lugar en el que se encontraban en el mapa— es una planta de entrenamientos para novatos. Hay de todo, y puedes entrenar de todas las formas posibles. Desde acrobacias, manejo de armas, lucha cuerpo a cuerpo... Hay hasta simulación virtual, donde pones a prueba tus dotes y donde se hace la prueba para pasar el primer rango. Pero antes tienes que hacer un numero determinado de misiones con éxito. ¿Preguntas?
— ¿Y el sector donde aprender a teletransportarte?
—No importa, no podrás entrar ahí hasta el año que viene, son las normas. Las siguientes son lo mismo de antes, pero con mayor nivel de dificultad, y bien... ¿Por dónde quieres empezar?

Durante la primera semana Aura se dedicó solo a entrenar en las distintas categorías, aprendía muy rápido. Ya tenía la mejor puntería posible, consiguió desarrollar muy bien su velocidad y su agilidad, había mejorado mucho con la simulación virtual (en la que trabajaban por equipos, era como un juego). Y lo que más le gustaba a ella, las acrobacias. Al principio le sonaba un poco estúpido, pero eran muy útiles, había aprendido a saltar desde alturas muy altas y a aterrizar correctamente perder tiempo y lo mismo al revés. También a hacer volteretas inversas, que eran una buena forma para librarse de enemigos si te quedabas atrapado. Siendo vampiro, con más agilidad, fuerza y rapidez esa era la categoría que mejor se le daba.
Aunque el entrenamiento era lo que más odiaba Aura, le parecía aburrido, pero era el camino para llegar a lo más alto. Aunque en su caso, llegar a lo más alto no era una prioridad, teniendo en cuenta las circunstancias con las que había llegado allí. Lo único que quería era un lugar en el que poder estar...
Había varios rangos, el Alpha, rango supremo, no había nadie que pudiera alcanzar ese rango, allí solo estaban los creadores de la organización. El anterior era el rango Diamante, cuando uno podía tomar sus propias decisiones, sin consultar a nadie, y tener su propio escuadrón, ser el que encarga misiones a los rangos inferiores. Luego venían el Esmeralda, Rubí, Zafiro y Perla, que eran casi lo mismo. El rango de Oro, en ese punto se podían formar brigadas para misiones importantes. El rango de Plata, en ese estaban Leandra y Edgar, equipos para misiones. Rango de Bronce, ya se tenía algo de libertad, excepto si uno era reclutado para un escuadrón superior. Y el rango de Aura, Principiantes, solo podía atenerse a las órdenes de sus superiores y apenas se participaba en misiones, hasta que se hacía la prueba para demostrar las habilidades y pasar al Bronce. Y eso era lo único que podría hacer de momento. Practicar, practicar y practicar... 

*   *   *

Dos años después.

— ¡Qué no escape! —gritó Karen mientras seguía corriendo detrás de él, ese traidor.
— ¡No escapará! Antes tengo que matarle —gritó Sally.
Era una chica de menos edad que Aura, un elfo. Comenzó a correr más rápido y en cuanto vio a su objetivo, se desvaneció e intentó situarse tan cerca de él como le fue posible.
— ¡Ven aquí asqueroso traidor! —le gritó ella.
Era medianoche en Berlín, por suerte pudieron localizar el lugar dónde fue él, si no, lo hubieran perdido.
— ¡Dispara Néstor! —gritó Aura, era la que estaba más cerca del traidor, Galileo.
Néstor estaba situado encima de un edificio, apuntando hacia ellos, pero sin disparar aún, esperando tener un blanco perfecto. No quería darle a Sally sin querer. Ella se movía muy rápido, varias veces había conseguido agarrar a Galileo, pero él se desvanecía en el último segundo. Aunque no podía ir muy lejos, ya que tenía una mano atrapada con unas esposas que Sally le había puesto.
— ¡Ya! —insistió Aura.
—Lanzador: Listo. Sistema de munición: Listo. Fuego: rápido.
No podía dispararle directamente sin darle a otra persona, le cortó el paso por delante con una ráfaga. Galileo tuvo que dar la vuelta, pero tenía a Aura justo ahí. Intentó esquivarla, pero en ese momento aparecieron Karen y Sally. Sally se tiró encima de Galileo, le pegó un puñetazo y le dejó tirado en el suelo.  Néstor se desvaneció y apareció en el momento justo para verlo, guardó su arma y dijo:
—Nunca te había visto así Sally... Bueno, será mejor no arriesgarnos —Néstor se encargo de ponerle las esposas esa vez.
—Y yo no le veía a él como un asqueroso traidor —dijo. Miró a Galileo con desprecio—. Vamos Aura.
Todos se desvanecieron, Aura con Sally, pues aún no dominaba la técnica. Ya había alcanzado el rango bronce, y estaba en prácticas en el equipo de Sally y Galileo. Pero ahora el equipo estaba disuelto, Galileo pasaba información de Dark Light a todos los enemigos, de todas las especies, por lo que habían conseguido liberar a algunos presos. Les habían robado armamento y municiones, tenían planos de algunos sectores del edificio... Pero después del interrogatorio delante del espejo, su sentencia iba a ser la cadena perpetua, alguien como él no era digno de la muerte. El castigo siempre era la cárcel, normalmente eterna para quien no podía morir.
Después del interrogatorio, todos merecieron un descanso.
 Sally y Aura iban a entrar en el ascensor, pero Sally la paró.
—Creo que deberías practicar más. 
— ¿Ahora? Venga ya, no me siento con ganas de practicar...
—Sé que eres rápida, pero ya has visto que no puedes fiarte siempre solo de eso. Incluso en las persecuciones, necesitas desvanecerte para acercarte a tu enemigo o alejarte de él, y tienes que dominar la técnica para las distancias cortas.
—Me acabaré perdiendo, no me fío de mi misma.
—Vamos, que llevas un año ya, tampoco te puedes desviar tanto. Solo procura no pensar en otros lugares, solo en tu destino. Vamos al departamento a la de tres. ¿Preparada?
Aura asintió, Sally contó hasta tres y... Desaparecieron del pasillo, Sally llegó al departamento, pero la mente de Aura estaba en otra parte en el momento de desvanecerse. Acabó en una calle de su antigua ciudad. Maldijo en voz baja, no estaba pensando en el departamento y se había equivocado de sitio. Podría arriesgarse otra vez e intentar volver sola, pero siempre podía pedirle ayuda a Sally para volver, todavía tenía el anillo que le habían dado hacía dos años, ahora conectado con su nueva superior.
No tuvo tiempo ni de pensar en ello, escuchó un susurro detrás de ella y antes de darse la vuelta para ver quién era, esa persona la arrastró consigo.
—Hace dos años que no nos vemos Aura —le dijo él.
Aura levantó la mirada para ver quién era, lo reconoció a la primera, jamás olvidaría su cara.
Alexter se desvaneció con ella, y eso era imposible, se suponía que era una técnica secreta, de Dark Light. Y por mucho que alguien la conociera, no podía enseñársela a otro fuera de las instalaciones especializadas. Pero, Alexter, por alguna razón, la conocía.

3 comentarios:

  1. es genial ojala pudiera leer mas deprisa

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  2. Jose Antonio Jimenez Granados9 de febrero de 2016, 12:20

    Este capitulo me ha dado la sensacion de que a mejorado en calida respecto a los dos primeros y aunque el ritmo de la historia se mantiene alto has descrito bastante mas y me ha ayudado a imaginarmelo todo mejor. Respecto a los rango, cuando mencionas "Esmeralda, Rubi, Zafiro y Perla" no he podido evitar pensar de que se trataba de un guiño a pokemon, asi que corrigeme si me equivoco xd. Por ultimo, dejar el final de un capitulo en tension o con intriga es un metodo muy utilizado y que funciona. Yo ciertamente no lo uso mucho, pero por que mis capitulos son extremadamente largos y no quiero obligar al lector a que siga otro mas, aunque si dejo pequeñas pistas que intrigen jeje. En definitiva, esta muy bien y me ha gustado n.n.

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