miércoles, 26 de noviembre de 2014

Dark Light 9

Capitulo 9
Competición


—Te juro que yo no sabía nada —le dijo Aura a Lily.
—Has tenido suerte —dijo Karen—. Ten más cuidado cuando esposes, podría no habértelas quitado. A tu hermana le pasó algo similar en el pasado y salió malparada.
— ¿Qué te pasó? —le preguntó Lily.
—Nada, olvídalo —cambió de tema—. Es hora de tu entrenamiento.
No era tan difícil ir atando cabos, sabía que Aura le ocultaba algo, aunque temía preguntarle. Algo similar, podría referirse a que ella también se quedó esposada con alguien. Y salir malparada... Sus guantes (que al parecer antes no llevaba). Pero no quería pensarlo, porque no podía ser... De ser así, se lo habría contado.
— ¿Entrenamiento? —preguntó. 
—Bienvenida a Dark Light —sacó una insignia como la suya y se la puso a Lily en la parte izquierda de su chaqueta—. Ahora mismo estás en el rango Principiante.
— ¿Y tú?
—En el Plata.

Aura pretendía enseñarle a disparar armas, con la cantidad de categorías que había: lucha, salto, velocidad… Pero ella pensó que sería mejor enseñarle a disparar. Nunca se hubiera imaginado a si misma disparando y de habérselo imaginado, se hubiera reído por llegar a pensar tales tonterías.
Todas parecían armas normales, todo tipo de revólveres, pistolas, metralletas, rifles… Pero, para empezar, Aura le dio una pistola simple. En cuanto la cogió, se encendió una pantalla holográfica a un lado, con toda clase de información. La leyó en voz baja, mientras Aura cogía otra igual y se ponía a su lado.
—Léela en voz alta, es la mejor manera de entender lo que pone.
—Calibre: 9 milímetros. Munición: balas de fogueo, 100%. Recorrido mínimo sin obstáculos: 700 metros. Sistema de tiro: manual. Fuego: silencioso.
—Presta atención. En la mayoría de las armas puedes hacer modificaciones con el comando de voz, por ejemplo en el sistema de tiro, la munición o el fuego. La tuya está cargada con balas de fogueo, pero la mía tiene diferentes tipos, por ejemplo: Comando de voz: Munición: balas de bronce. Sistema de tiro: automático. Fuego: lento
Se oyó un chasquido proveniente de su arma y la información de la pantalla cambió. Aura sujetó la pistola con la mano izquierda, apretó el gatillo sin soltarlo y empezó a disparar hacia la diana que había al fondo de la habitación. Vació el cartucho de balas de bronce, Lily quedó sorprendida.
—Aunque el automático se suele usar muy poco porque gasta demasiada munición y es difícil controlarlo. El moderado es bueno para distancias cortas, el silencioso para misiones encubiertas, ya sabes, si no quieres que te oigan y todo eso... En fin. Todas las armas están diseñadas para que acepten cualquier tipo de balas, fabricadas aquí (obviamente). Siempre tienes que llevar cartuchos de sobra encima, en el cinturón —hasta el momento Lily estuvo escuchando con atención sin perder ni un solo detalle, no quería olvidar nada—. Y ahora te toca. Cógela con las dos manos —Lily lo hizo—. Prepara tu posición, no siempre vas a poder hacerlo si hay alguien siguiéndote, pero intenta equilibrar el cuerpo para evitar balanceos. Antes de disparar, cuando presiones el gatillo, hazlo despacio para que el tiro sea lo más preciso posible, y cuidado con el retroceso. Ahora apunta.
— ¿Y cómo apunto exactamente?
—Cuando Edgar me enseñó a usar esta me dijo algo de la mira delantera trasera, alinearlas y no sé qué más, pero como no entendí el rollo que me había soltado simplemente apunté como me pareció y me salió bien. Solo sigue tu instinto.
—Ah... Vale... Instinto...
Aunque las dos dudaban de que el instinto y, sobre todo, la vista de un humano y un vampiro fueran iguales.
—Con las otras va a ser más fácil, pero ya llegaremos... Otra cosa, cuando dispares a alguien, intenta herirlo, pero no lo mates si algún supervisor (de, por lo menos, rango Plata) te haya dicho que lo mates. Nunca dispares a la cabeza ni al corazón. Aunque a veces aunque apuntes ahí no lo matarás... —Lily asintió—. Dispara.
Lily disparó, se fue unos centímetros del centro de la diana, pero acertó.
—Muy bien —la felicitó Aura—. Casi perfecto. ¿Preguntas?
— ¿Por qué armas de fuego y no cualquier otra cosa?
—Porque eres humana, con cualquier otra cosa tendrías que acercarte mucho a tu objetivo, y podría herirte fácilmente, y tú no te curarías tan rápido como los demás. Las armas de fuego sirven para largas distancias y así aprendes más rápido. Quiero enseñarte lo máximo posible antes del lunes que viene.
— ¿Por qué tan pronto?
—Porque yo soy quien te ha reclutado y mi obligación es enseñarte, tienes que acompañarme siempre a las misiones que yo te diga. El lunes nos vamos a París.


El campeonato anual por equipos... Todos los años Dark Light hacía un campeonato en el cual casi todo el mundo participaba. Se hacían equipos de un máximo de 10 participantes. Los equipos elegían las capitales en las que iban competir, en cada capital habría un mínimo de tres equipos. El objetivo era eliminarse unos a otros hasta que solo quedara un equipo, la única medida de seguridad era que las balas solo herirían gravemente y no estarían hechas ni de plata ni ningún otro material que pudiera herir más a unos que a otros, igual que las espadas, los cuchillos, las dagas, puñales... Y además todo tenía que quedar en silencio, sin que la gente de la ciudad se enterara de lo que pasaba.
No había más rondas, ni finales, ni semifinales. Habría varios equipos en pie, pero solo un ganador. El ganador pasaría de rango inmediatamente, ese era el premio.  E iba a ser alguien del equipo de Aura, porque eran los mejores, o eso decían todos los del equipo de Aura...

Finalmente llegó el lunes, se habían repartido por todo París de dos en dos. Aura con Leandra, Karen con Nancy, Edgar con Sally, Lily con Néstor en la cima de la torre Eiffel. Era la primera vez que veía París y estaba en un campeonato en el que tenían que eliminarse los unos a los otros a base de heridas no graves... Sonaba divertido.


—Así que... ¿Eres mago? —le preguntó a Néstor intentando sacar algún tema de conversación.

—Así que... ¿Eres humana? —respondió Néstor, haciendo salir chispas de su mano.
—Vaya... ¿Fue una pregunta estúpida?
Néstor sonrió, sin apartar la mirada del paisaje, donde buscaba a sus enemigos.
—Tal vez, porque ya sabías la respuesta. Pero imagino que realmente no querías preguntar eso ¿verdad?
—Bueno... No sabía como empezar —reconoció Lily.
—Entonces... ¿Tu pregunta era...?
— ¿Qué hacéis los magos?
Néstor permaneció en silencio unos segundos, mientras comprobaba las coordenadas en un aparato electrónico, que Lily todavía no sabía cómo funcionaba. Tardó poco en contestar, pero Lily pensó que no iba a hacerlo nunca.
—Para Dark Light, todo tipo de cosas. Modificamos las armas por ejemplo, todo lo del reconocimiento de voz, los distintos comandos, el almacenamiento... Todo eso no es posible solo con tecnologia, se necesita magia. Igual para otras cosas, como los localizadores, o nuestra ropa incluso, es de un material especial y muy resistente. Ahora mismo, por ejemplo, hay una barrera entre nosotros dos y los humanos, que impide que nos vean, gracias a mi.
— ¿De verdad?
—Claro, que ahora no haya personas aquí arriba no significa que no puedan venir en cualquier momento.
—Vaya...
— ¿Qué? ¿Decepcionada? ¿Tal vez esperabas otra cosa?
—No. Estoy impresionada, es decir, el simple hecho de que todo esto sea real es impresionante.
Esta vez Néstor apartó la mirada de lo que estaba haciendo y miró a Lily.
—Pero ¿tal vez esperabas algo menos mecánico? ¿Algo que sonara más "mágico"? ¿Algo como esto?
Hizo un ligero movimiento de mano y luego indicó a Lily que se asomara. De alguna forma, en pleno otoño, toda la naturaleza que rodeaba la Torre Eiffel revivió, cambiando todos los colores apagados en verdes brillantes.
—Asombroso —fue lo único que pudo decir Lily.
Néstor volvió a sonreír, entonces se escuchó la voz de Aura a través de su transmisor.
—Néstor deja de jugar, se supone que no deben vernos.
Un segundo después, todo volvió a la normalidad. Y ninguno de los dos dijo nada los siguientes minutos. Todavía no había comenzado la acción.
—Ahí están.
Néstor señaló hacia adelante, a lo lejos, pero Lily tuvo que coger los binoculares para poder verlos. Eran dos chicos que se estaban ocultando entre unos árboles.
— ¿Y ahora qué? ¿Esperamos que vengan? ¿Disparamos?
—Esperamos, si disparamos ya descubrirán nuestra posición. Aunque Karen y Nancy están abajo, seguramente van a ir a por ellas primero. Pero Edgar y Aura están a 76 metros por detrás de ellos, tal vez ya los han visto. 
— ¿Y Sally y Leandra?
—Por ahora, están muy lejos de aquí. Lo que tenemos que averiguar es dónde están los otros 8 del segundo equipo y localizar todo el equipo 3.
Lily siguió mirando por los binoculares registrando la zona, pero no veía nada extraño. Pronto, escucharon la voz de Sally por el transmisor.
—Tenemos a 4 acampando en la Avenida Émile Zola. Son del 3.
—Nosotros tenemos a dos justo delante —dijo Edgar—. Pero queremos asegurarnos de que no haya nadie cerca, antes de eliminarnos. Hay una luz rara en el Campo de Marte. ¿Veis algo desde arriba?
—Creo que solo es uno... —dijo Lily—. Pero no está pendiente de vosotros.
—Vamos allá. Nosotros cogemos a esos dos —dijo Aura—. Nancy y Karen, corred al Campo de Marte. Ahora.
Nadie dijo nada más, Lily y Néstor observaron como Aura y Edgar eliminaron a los dos que habían visto antes. Karen, sin dificultad alguna, se deshizo del que estaba en el Campo de Marte. De sus listas se tacharon tres nombres, quedaban 15. Karen y Nancy se escondieron de nuevo, habían aparecido otros cuatro del equipo 2, pero su compañero ya estaba eliminado. 
—Tenemos a cuatro más aquí —avisó Karen— voy a por ellos.
—Fuego silencioso Karen, y se discreta —le recordó Néstor—. Hay varios humanos rondando por ahí todavía.
—Pues una maniobra de distracción y los cogemos por detrás.
—Voy.
Néstor soltó su arma, miró al cielo, estaba despejado. Frotó sus manos y apuntó al cielo. Encima de la torre Eiffel empezaron a salir fuegos artificiales, los turistas se pararon a hacer fotos, todos miraban hacia allí expectantes. Los del equipo 2 miraron también de dónde provenían y vieron donde se ocultaban sus enemigos, pero Karen y Nancy ya les estaban disparando en modo silencioso, no habían tenido tiempo de delatar sus posiciones.
—Vamos a por los otros, quedan 11 —dijo Leandra.
—Os acompañamos —dijo Karen
De nuevo silencio, hasta que cuatro nombres más se techaron de su lista. Les faltaban siete.
—Estoy fuera —dijo Sally, su nombre también había desaparecido.
—Y yo —susurró Edgar.
— ¿Aura? ¿Dónde estáis? —preguntó Lily.
Edgar y Aura estaban juntos, si Edgar estaba fuera Aura estaría...
—Hemos cruzado el río. Estoy en la Avenida de Paul Doumer. ¡Cuidado tenéis un...
Se oyeron gritos de personas y disparos.
—Estoy... fuera —dijo Aura— Los del 3 son unos malditos tramposos...
— ¿Aura? —La señal se cortó, no dejarían a Aura decir nada más—. ¿Qué ha pasado?
—La habrán herido, pero tranqui, en la enfermería la curaran. ¿Tenemos un qué?
Más disparos, pero los dos se apartaron de allí a tiempo para evitar las balas, rodaron hacia un lado y no les hirieron, pero se distanciaron. Las personas que había abajo de la torre gritaron también y huyeron, o se desmayaron, o se agacharon en el suelo. Estaban empezando a cundir en pánico en la ciudad. El equipo 3 no estaba siguiendo las normas.
Una flecha del equipo 2 salió disparada hacia una chica del tres, quedó eliminada. Subieron los seis que les quedaban del equipo 2 y 3 para acabar. Estaban los dos solos contra todos.
El dos atacaba al tres, el tres al dos... Néstor empezó a disparar, solo consiguió eliminar a una del 2. 
—Vámonos —le dijo a Lily. 
Ella se levantó, pero tenía el paso bloqueado. Un chico del tres, no podía precisar su edad, fue hacia ella. Tenía una cara de furia que Lily hasta se asustó, pero no podía retroceder, tenía la barandilla detrás de ella. No hubo disparos ni siquiera sacó armas, cualquier cosa le hubiera servido. Pero no, lo que hizo fue agarrarla de los brazos mientras ella gritaba, la tiró dese 300 metros de altura. Néstor no pudo impedirlo, mientras le atravesaban con una espada lo único que logró decir, antes de desvanecerse involuntariamente fue:
—Estoy fuera.

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