sábado, 10 de enero de 2015

♪♫Notas Musicales♫♪ -6-

Llovía cuando decidió ir a ver a su amiga. Angely estaba en frente de la puerta de la casa de Dakota, había llamado al timbre decenas de veces sin parar, pero nadie contestaba. Sabía que los padres de Dakota no estaban, pero estaba segura de que su amiga estaría ahí, pero al parecer no oía el timbre, o no quería oírlo. Angely dejó su paraguas verde en el paragüero de la entrada. Salió del porche y busco entre las piedras de los arbustos, ahí estaba la copia de la llave, y ella era la única que no era de la familia de Dakota, que si sabía dónde encontrar la copia. Abrió la puerta y entró.
— ¿Dakota? —la llamó
En el comedor no, en el salón tampoco, ni en la cocina... Subió por las escaleras que llevaban a las habitaciones. Estaba en frente del cuarto de Dakota, la puerta era blanca y tenía un poster de JPop muy grande. Llamó a la puerta, pero como no contestó, entró sin más. Dakota estaba de espaldas a ella, sentada enfrente del escritorio con el portátil encendido.
—Dakota —no la oyó, llevaba los cascos puestos y la música tan alta que hasta ella la oía—. ¡Dakota! —nada.
Fue a su lado y le quitó los casos.
— ¡Ay! —protestó ella—. Anda hola. No te había oído entrar —Dakota no parecía ni enfadada, ni triste, ni nada...
— ¿Estás bien? 
—Claro ¿por qué no?
—No sé, porque ahora miso están emitiendo un reportaje de Notas Musicales, “un romance entre bastidores”. En el que tu yo y el idiota somos los protagonistas. Y porque ahora todo el mundo sabe que a ti te gusta Jake. Y porque al parecer a él le gusto yo...
—Ah, eso… Yo ya te he dicho que no me gusta en realidad, solo es… Ah, olvídalo. No hace falta preocuparse por estas cosas, se olvidarán, si intento negarlo será peor.
—Vale… —decidió que era el momento de cambiar de tema—. ¿A quién tienes de pareja?
—Es una chica de 10 años. Se llama Susana y vive aquí. Ya tenemos la canción, que ensayaremos por separado, es Berlín, de Coque Malla y Leonor Watling. Iremos pensando en la coreografía por separado, y el sábado nos veremos en el auditorio para acordarlo todo. Luego empezaremos a ensayar juntas y por separado —cogió la libreta y se la enseñó a Angely—. Esta es mi idea por ahora, pero ya lo iré perfeccionando. ¿Sabes algo sobre Eva? —Angely abrió la boca para decir algo, pero Dakota lo ignoró—. ¿No? Vamos a verla.
Guardó la libreta en un cajón, se puso la chaqueta y las dos salieron de la habitación. Aunque la casa de Eva estaba a apenas diez metros, las dos llevaban paraguas. Tocaron el timbre dos veces y esperaron, esperaron y esperaron. Al cabo de un minuto, la madre de Eva les abrió la puerta y las miró.
—Vosotras erais, eh... Hmm... Bueno, las amigas de Eva.
—Dakota y Angely.
—Eso, eso. Está en el sótano... Con un chico... —dijo esto último algo preocupada y a la vez emocionada—. Bueno, ahora la aviso.
Llamó a la puerta con la mano varias veces, hasta que al final se escuchó que abría la puerta con llave desde dentro.
—Eva, han venido tus amigas.
— ¡Hola! Pasad, antes de que os vea Fernando.
— ¿Ha vuelto? La última vez que vino no nos lo presentaste —dijo Dakota bajando las escaleras. Abajo había otro chico de unos 16 años, sentado en un sillón. Tenía el pelo castaño oscuro y los ojos marrones. Llevaba vaqueros, deportivas y una camiseta de manga corta roja. — ¿Hola?
—Hola —saludó él leyendo algo en un cuaderno.
—Chicas él es mi pareja, se llama Vincent. Vincent, ellas son Angely y Dakota.
— ¿Vosotros ya habéis decidido qué vais a hacer?
—Lo ha decidido él —le señaló, como si no estuviera totalmente de acuerdo.
—Heartless. Feeling Every Sunset.
—Ah, vale… —Dakota repasó todos los nombres de músicos y grupos que conocía, pero ni la canción ni el grupo le sonaba.
—Ahora que me fijo —Vincent dejó de hacer lo que estaba haciendo y las miró a las dos—. Es verdad, vosotras sois esas dos que están en un conflicto amoroso —intentaba aguantarse la risa—. Muy interesante…
—Bueno, ya nos vamos, cuando estés sola hablaremos Eva —Dakota dio la vuelta y empezó a subir las escaleras, seguida de Angely. No quería oír ni una palabra más.
Estaban fuera de nuevo, se quedaron mirando durante un rato, la fachada de la casa.
—Sabes... —Dijo Dakota—. Llegará el momento en el que tendrás que aprender a trabajar junto a Jake, si no quieres perder.
—Pues me retiro.
—No. Esta es una gran oportunidad. Te prohíbo retirarte Angely.
—Me niego a cooperar.
—Eso ya lo veremos
                         
*   *   *

—Entonces hay que hacer también un poco de juego con las luces… Al principio debería estar todo a oscuras, para luego poner un foco blanco sobre los dos…
— ¿Blanco? Me parece muy soso —objetó Vincent—. Mejor un azul
—El azul distorsionaría el color de nuestros trajes.
— ¿Ya lo tienes?
Eva asintió, se levantó de su sillón y le enseñó a Vincent su cuaderno. Rojo, verde, negro y algo de blanco. Una chaqueta militar con un estampado que no encontrarían en ninguna tienda y otras prendas que dudaba que existieran.
— ¿Y dónde piensas encontrar esto?
—Tengo contactos… Nos lo pueden hacer a medida.
Vincent la miró asombrado, la había subestimado, al principio solo pensaba que era una chica normal que se creía demasiado superior a los demás y acabaría cayendo, pero era más que eso. Eva lo tenía todo bien pensado y planificado para destacar entre todos, cosa que estaba consiguiendo.
— ¿Y para la coordinación y el baile hay algo espectacular que tengas reservado?
—Of course my dear friend…
Eva abrió el armario que tenía en una esquina del sótano, de él sacó una caja de cartón vieja, las tenía compradas desde hacía tiempo, pero era el momento de usarlas.
—Estás loca… Aunque claro, si lo que buscas es que nos tropecemos y nos caigamos de morros…

—Esto funcionará, te lo aseguro.

viernes, 9 de enero de 2015

Dark Light 15

Capitulo 15
Incógnito


Lo solía visitar, siempre que podía. El peor castigo que podían dar los de Dark Light cuando encerraban a alguien, ya fuera 2 años o una eternidad,  era el aburrimiento. Pasar todos los días de lo que te quede de vida, o hasta el infinito si por desgracia eras inmortal, haciendo nada. Solo esperando a que pasaran las horas, mirando al techo... Y ya está. David le había contado que había un tipo, en el siguiente pasillo, que se había puesto a contar. Llevaba allí unos dos días y había llegado al 497684031, pero de repente se calló. Era la única persona a la que había oído hablar desde que estaba ahí. De hecho, no había visto a nadie en las celdas de su mismo pasillo, algunas veces pasaban guardias y llevaban a los presos para encerrarlos, pero nunca cerca suya.
Habían pasado un par de meses, siempre que hablaban tramaban planes, tan absurdos como complicados, para conseguir que él saliera en libertad. Incluso habían llegado a leerse todo el reglamento de Dark Light, tres tomos de 500 páginas cada uno, pero no servía de nada. Los dos sabían que no podían hacer nada contra esas normas, que necesitaban una revisión y actualización urgente.
El guardia de seguridad de la entrada ya la conocía, se había acostumbrado a verla pasar por ahí casi todos los días. Aunque ella no lo sabía, estaba esperando con ansias el día que ella dejara de bajar por el ascensor.
Aunque, quedaba algo que a Lily no le cuadraba. No conseguía entender porque mantenían a los presos encerrados hasta el infinito, sin hacer nada. El aburrimiento era una cosa, pero no tenían que hacer nada, les daban cama y comida gratis, cuando muchos de ellos ni se lo merecían. Y ni tan solo les ponían a hacer trabajos comunitarios, o algo perecido, para ayudar en lo que fuera. Tenían una vida aburrida, sí, pero tenían la vida solucionada. No es que ella estuviera a favor de la condena a muerte, pero lo otro tampoco le parecía normal.

*   *   *

Una mañana, tarde o noche (no lo sabía) estaba en la cafetería sentada en su mesa de siempre. El camarero (rubio de ojos verdes), un chico de unos 19 años (aunque dudaba si tenía 19 o si llevaba más de 100 años teniéndolos) se acercó a su mesa. Como siempre, la atendió con una sonrisa.
—Buenas noches Lily. ¿Menú del día?
—Buenas noches Camarero Sin Nombre —él una vez le preguntó su nombre y ella se lo dijo encantada, pero él no quería decirle el suyo, por lo que le llamaba así—. ¿Cómo sabes que es de noche?
—Intuición. Hoy tenemos arroz al horno y pizza vegetal como plato del día, los cocineros no se ponían de acuerdo.
—Pizza por favor.
—A tus órdenes.
El camarero se fue, pero justo en ese momento sonaba su busca, un mensaje de Nancy. <<Sala de reuniones>>. Solo significaba una cosa, o iba en ese mismo momento o se perdía una misión. Solo Nancy la llamaba para las cosas más interesantes.
Lily cogió un bolígrafo, en las mesas siempre había papel y bolígrafo, y escribió una nota. Luego se marchó. Cuando el Camarero Sin Nombre llegó a la mesa solo vio su nota. <<Lo siento, me acaban de llamar>>.
En la sala de reuniones estaban solo Aura, Nancy, Edgar y Leandra, pero Lily y Sally entraban al mismo tiempo.
— ¿Y a vosotras quién os ha llamado? —dijo Aura.
Sally señaló a Leandra, Lily se encogió de hombros.
— ¿Vosotros siempre vais juntos?
Preguntó Lily, refiriéndose a Aura, Edgar y Leandra.
—Cuando un principiante te agarra, ya no te vuelve a soltar —contestó Edgar—. Esta no nos ha soltado en 10 años.
—Vivo con el miedo a que pase de rango antes que nosotros —confesó Leandra.
—Aún tenéis tiempo —dijo Aura.
—Claro, claro... Pero no todos somos inmortales ¿ok? Aunque tal vez no se me note tanto, también pasan los años para mi, un día acabaré muriendo y tú seguirás aquí.
— ¿Cuántos años tienes? —preguntó Nancy.
—34.
Lily se quedó mirando atónita a Leandra, no parecía tener más de 20 años.
— ¿Y de qué iba la misión?
La voz de Sally interrumpió su conversación.
—Una misión de incógnito. No vamos a hacer nada, solo a espiar y a estudiar a nuestros enemigos —dijo Aura—. Buscamos al sucesor de Alexter, lo tenemos muy cerca.
— ¿En una misión de incógnito hacen falta tantas personas? —preguntó Lily.
—Al principio íbamos solo Nancy Edgar y yo...
—Pero yo no iba a dejar que mi hermanito se fuera a ninguna parte sin mí, así que me acoplé. Y ya que estaba llamé a Sally.
—Y ya que estaba yo, llamé a Lily —dijo Nancy.
—Y por cierto Aura, te estás obsesionando mucho con este tema. Ya sabes lo que pasa cuando alguien se obsesiona con solo un tipo de misiones...
Aura la ignoró, Lily no lo sabía.
— ¿Qué pasa?
—En el caso de Aura, le prohibirían acceder a cualquier misión que tuviera que ver con el nuevo Alexter. Luego pasaría unos meses sin poder hacer ningún tipo de misión, algo así como unas vacaciones.... Bueno ¿vamos en avión no?
— ¿Por qué a veces vamos en avión o helicóptero? No lo entiendo. Si podéis teletransportaros...
—Porque vamos a sitios que no hemos visitado nunca y no podemos "teletransportarnos" (como dices tú) hasta ahí.

*   *   *

Entre todos rodearon la torre de oficinas e investigaron todas las entradas. Solo lograron averiguar, que estaba repleto de humanos. Al fin y al cabo, eran oficinas, tal vez los vampiros también hubieran alquilado un par de oficinas. Lo único que podían hacer, era pasearse por allí y buscar cualquier cosa sospechosa. Algo así como un cartel en la puerta de una oficina que dijera "Despacho nuevo jefe de la banda de Alexter", tal vez incluso si pusiera su nuevo nombre... Porque, en realidad, nadie sabía nada sobre nada, solo suponían que podría estar ahí.
Se separaron. Pero ninguno de ellos había pensado, que no pasaban desapercibidos. Tal vez para los humanos solo fuera algún uniforme raro, pero para alguien que conociera Dark Light sabrían quién eran. Claro que, si alguno hubiera sugerido cambiarse de ropa, eso sería romper las normas. En uno de los libros de normas decía claramente que había que llevar el uniforme en todas las misiones, no había excepción.
No era de extrañar que una mujer, probablemente una secretaria, detuviera a Lily por el pasillo. Parecía tener unos 30 años, tenía el pelo castaño oscuro y sonreía. 
—Señorita, ¿me haría usted el favor de acompañarme?
Lily miró a su alrededor.
— ¿Me lo dices a mi? Creo que no... Yo iba a...
Lily se dio la vuelta, pero no podía avanzar por ahí, un hombre de la misma edad que la secretaria le bloqueaba el camino. Este también sonreía. Los dos tenían una sonrisa tan tranquila que daba escalofríos, era más bien aterradora.
—Te ha pedido amablemente que la acompañes. ¿No le vas a hacer el feo de no ir con ella verdad?
—Yo no...
Dio un paso atrás, pero la secretaria no se había movido y chocó con ella. El otro agarró a Lily del brazo, los dos se la llevaron por el pasillo. A los humanos eso no les parecía extraño.
Cuando vio que no podría librarse de ellos, levantó disimuladamente la mano libre hacia su oído, dónde todavía tenía el transmisor.
—Abortar misión —dijo.
Era lo que había que hacer si uno creía que se encontraba en peligro, avisar a los demás de que algo iba mal.
—Anda bonita, pórtate bien y dame eso.
La secretaria le arrancó el pendiente, por suerte era de pinza. La llevaron hasta la puerta de un despacho, al contrario de cómo le hubiera gustado, no tenía ningún letrero. Entraron y cerraron la puerta.
Aquel que se encontraba sentado al otro lado de la mesa era un vampiro, y no se molestaba en ocultarlo. Le indicó con un gesto que se sentara. Lily dudó, pero comprendió que la amable sonrisa de sus dos escoltas no era nada amable, detrás de ella se ocultaba una amenaza. "Haz lo que te diga o te arranco el brazo" parecían decir. Lily acabó sentándose.
El vampiro tenía apariencia de veinte años más o menos, pero seguramente tenía más de lo que aparentaba. Tenía el pelo corto y rubio platino, igual que ella. Tenía la piel muy pálida, igual que su hermana y demás vampiros. Ella imaginaba que iría vestido con traje, o algo parecido si estaba en una oficina, pero iba completamente informal. Podría pasar por un adolescente común.
Había pasado mucho tiempo entre vampiros, no tenía porqué mostrarle a él su miedo. Salvo porque él sí que podría matarla...
—Bienvenida. Eres la primera miembro de Dark Light que ha conseguido encontrarme, desde que estoy al mando. Así que creo que tienes el honor de conocer a dos generaciones de jefes.
— ¿Dos?
—Alexter, él fue quien... Ah, no. Tú no eres Aura ¿cierto?
— ¡Pues claro que no soy Aura! ¿Por qué todo el mundo se empeña en confundirme con la inútil de mi hermana?
Tanto él como Lily se sorprendieron de que dijera eso.
—Hermana vampiro... y tú eres humana, muy curioso —se rió—. ¿Y qué tal os lleváis? Me extraña que aún no te haya convertido. ¿Sabes que hueles muy bien?
—Si me dieran dinero cada vez que me han dicho eso...
—Entonces, tú eres...
Decirlo o no decirlo, decirlo o no decirlo, decirlo o...
—Lily.
Lo dijo. ¿Por qué tendría que ocultar su nombre?
—Vale, Lily ¿te gustaría unirte a mí?
— ¿Y por qué iba a hacer yo eso?
—Porque a lo mejor no estás en el sitio equivocado. ¿Qué te hace quedarte con los de Dark Light? —Lily no contestó, en realidad no lo sabía—. Yo te puedo ofrecer algo mejor. Ellos no lo saben, pero en cualquier momento nuestras fuerzas superarán a las suyas, entonces nosotros seremos los que mandan. ¿No quieres que recuerden tu nombre cuando eso pase?
La puerta había vuelto a abrirse, alguien acompañaba a Aura a empujones. Ella se quedó desconcertada al ver que Lily estaba allí, charlando tranquilamente.

sábado, 3 de enero de 2015

♪♫Notas Musicales♫♪ -5-

Era mediodía, Eva cantaba, había conseguido emocionar al público, que daba palmas al ritmo. Tenía una pronunciación en inglés perfecta, y no fallaba ninguna nota, todo tenía la duración adecuada, la altura justa... Los espectadores empezaron a hacerle el coro.
—Love the silence... Love the silence...
You lift me up and knock me down. I'm never sure just what to feel when you're around.
Aplausos, por parte de todos, pasó la prueba sin dificultad. Gabriela Sidner salió después al escenario, cantando Butterfly fly away, de Miley Cyrus, que no estuvo nada mal. A los treinta siguientes, que en la primera prueba eran de los buenos, los echaron. Cuando llegaron al número 2500, que pasó, solo tenían elegidos a 462 personas, pasaron a un descanso.
—Volvemos en media hora con... ¡Notas Musicales! —dijo el presentador Salvador Langel.
En cuanto las cámaras pasaron a los anuncios, los del jurado parecían más relajados, el presentador salió del escenario. Los espectadores también se levantaban para estirar las piernas.
—Nos toca dentro de poco... —dijo Dakota.
—Tengo miedo... —reconoció Angely.


Pasada una hora más o menos, Angely y Dakota esperaban detrás del telón, Dakota acababa de salir.
—Dakota Edsan, con la canción Girlfriend, de Avril Lavigne.
Aunque detrás del escenario parecía muy nerviosa, al cantar ya no lo estaba tanto, ella estaba acostumbrada a ese tipo de cosas. Y la canción era perfecta para romper un seguido de cuatro baladas lentas. La mitad de las personas silbaban y se habían puesto de pié cuando acabó la canción. Todos los miembros del jurado asintieron. Dakota pasó a la siguiente ronda.
—Angely Marlian. Cometas por el cielo, de La Oreja de Van Gogh.
Angely seguía con su plan de tocar la guitarra, no poner música de fondo. Intentó no bloquearse de nuevo, ni pensar en todas las personas que la estaban mirando. ¿Qué le había dicho Dakota? "Piensa que nadie te conoce, no saben quién eres ni que haces. Y que hagas lo que hagas, lo olvidarán en cuanto salga el siguiente concursante”.  
De esa manera no resultaba tan difícil, empezó a tocar intentando no mirar a nadie, luego a cantar. Esta vez no fue tan complicado, pero de todas formas deseaba que la tierra la tragase. Igual que la última vez, el jurado lo debatió por un momento, no parecían ponerse de acuerdo con ella, al final dieron el visto bueno. Angely salió corriendo del escenario.
— ¿Qué tal? ¡Lo has hecho genial! ¿A que no ha sido para tanto?
—Por favor, los que hayan pasado la prueba no pueden quedarse aquí. Tenéis que quedaros en el camerino número 3 hasta próximo aviso.
Fueron las dos a una sala enorme entre los bastidores, no la misma que la de la primera prueba. Todos los que habían pasado, estaban allí. Las dos entraron y se quedaron de pie en medio, mirándolo todo. Había varios percheros con vestuarios, materiales de atrezo y varias sillas para sentarse. También algunos instrumentos viejos, que tenían polvo acumulado, y muchas máscaras en las paredes. Monitores que mostraban lo que ocurría en el escenario en directo, igual que en la web. Miraron a todos los que habían pasado, hablaban entre ellos y rebuscaban entre viejas cajas con disfraces y hacían bromas entre ellos. Cerca de ellos estaba Kim con su novio (el cual no se había presentado) pero por alguna razón, había conseguido entrar al camerino. Y también, cerca de ellos Jake y al parecer un amigo suyo que se había colado.
—Anda mira ¿es esa no? —su amigo señaló hacia Dakota y Angely.
Jake procuró darle tal codazo en las costillas como para que no pudiera volver a señalar en la vida.
—Cierra la bocaza inútil.
Angely ni se había fijado en ellos, pero Dakota sí. Los estaba mirando intentando descifrar de qué estaban hablando. Jake pareció advertirlo, pero disimuló. Kim le susurró algo a su novio mientras señalaba a Jake y los dos se rieron. Angely vio a Eva sentada un poco más lejos, muy atenta a su teléfono móvil.
—Hem... —Angely no acabó de decirlo.
—Shh... Ya lo sé —Eva no levantaba la vista del teléfono—. Lo acabo de ver. Por cierto, no soy una experta pero… Dakota…
— ¿Qué? —preguntó sobresaltada, no estaba prestando atención.
—Deja de echarle ojitos a quien tú sabes.
— ¿Quéeeeeee? —Angely miró de arriba abajo a Dakota y luego a Eva, luego a Dakota, y luego a todo el mundo que había cerca—. ¿Quién es? ¿Participa también? ¿O solo es el amigo de alguien que participa? ¿Está aquí o aún no ha pasado?
—Ni una palabra más —Dakota le tapó la boca con la mano—. No montes un numerito ahora.
—Vale, pero dime quien es.
—Nadie.
—Va —insistió.
—Nadie.
—Porfaaaa, porfa porfa porfaaaa.
— ¡Que no! —En cuanto vio que las dos la miraban sorprendidas se corrigió—. Perdón... He dicho que no.
—Eva dímelo tú. Oye… ¿Cómo es que tú te has dado cuenta antes que yo?
—Veo los pequeños detalles, como suspira cuando lo ve, deja de prestar atención… Y antes, cuando llegasteis al auditorio os vi ¿por qué crees que insistió en que estuvierais sentadas en esa fila? —todo eso lo dijo, sin levantar la mirada ni una sola vez.
Angely miró de nuevo a Dakota, que se había cruzado de brazos y miraba hacia abajo.
—Pero tú, arruinaste sus planes cuando ocupaste la butaca que no era, claro que ella no podía insistir delante suya.
—No… ¿Él? Pero… Pero… ¿Qué?
—A ver, no me he enamorado, no te pases. Es solo que… —suspiró, miró disimuladamente hacia atrás—. ¿Tú te has fijado en él? ¡Está buenísimo!
Eva se rió, entonces levantó la mirada por primera vez desde que las dos estaban allí, para ver el ceño fruncido de Dakota.
—Eh… Nada, un chiste que… Je…
Angely miró a su alrededor, como por temor a que alguien las oyera.
—Estás mal de la cabeza… No puedes decir eso de Jake.
— ¿Pero tú lo has visto bien? —puso sus manos en los hombros de Angely y la obligó a girarse y a mirar a donde él estaba, a suficiente distancia para que no las oyera—. Mira, que oportuno, se ha quitado la chaqueta… Tiene unos músculos… Se le marcan los abdominales debajo de la camisa. ¿Y esa miradita de diablo? ¿Y el corte de pelo desaliñado?
Dakota miró a su amiga, esperando una respuesta, Angely se encogió de hombros.
—Tiene pinta de roquero fracasado.
Dakota la soltó, iba a responderle algo indignada, pero entonces el volumen de los monitores subieron, como automáticamente, las pruebas habían acabado. No se habían dado cuenta de que había mil personas ahí dentro.
—Cinco mil chicos y chicas han participado en esta última prueba, pasado solo mil. Los que recuerden las anteriores ediciones, podrán saber más o menos de que va.
»La tercera prueba, se celebrará el próximo diez de Mayo. Pero no va a ser una prueba cualquiera. ¡Va a ser por parejas! Habrá 500 parejas elegidas aleatoriamente y tan solo 20 se salvarán. Esta vez el jurado será más estricto. Catsa Jols, valorará las magníficas voces de esta nueva edición. Heder Kins  la coreografía. Ian Luvien la música, los instrumentos que acompañan. Alan Nimeni su vestuario. Y Daniel Herwal su coordinación.
»Si uno de los participantes falla, se llevará a su compañero con él, por lo que se necesitará mucha cooperación. Ahora, vamos con la selección de parejas…
—Un aviso —Alan se acercó a su micrófono e interrumpió—los conjuntos deben tener nombre.
Algunos de los monitores cambiaron y mostraron el número y el nombre de las primeras parejas, para que fueran saliendo.
—Subís, saludáis y volvéis a bajar avisaba un miembro del staff cuando iban hacia el escenario de nuevo.
Una reportera de la revista de chismes más vendida, había conseguido un pase de prensa para entrar al camerino, llevaba todo el tiempo haciendo pequeñas entrevistas a los concursantes que pasaban, había entrevistado a Eva, pero no a Angely ni a Dakota, en ese momento se acercaba a ellas, con la cámara colgada en el cuello y la grabadora en la mano.
Kim y su novio no perdieron la gran oportunidad que se les ofrecía.
—Kim. ¿Sabes que creo? Que no hay nada mejor para distraerse en una actuación importante, que... Un conflicto que llame la atención —Kim sonrió, y cuando habló se aseguró de hacerlo en voz muy alta, para que la reportera la oyera.
—Claro. Parece que ya hay un triángulo amoroso en el concurso.
La reportera paró en seco en cuanto oyó esas palabras, dio dos pasos atrás y paró en frente de Kim.
—Hola ¿cómo dices? ¿Triangulo amoroso? No mientas, lo he oído.
Kim pareció avergonzarse, luego sonrió.
—Vaya pues… —la reportera le puso la grabadora cerca.
Angely y Dakota fueron hacia la salida del camerino en cuanto Eva se había ido, pasando al mismo tiempo por delante de la reportera y Kim otra vez.
—… hay un par de amigas aquí, Dakota y Angely. Resulta que, a Dakota le gusta Jake, pero a él no le interesa ella —se aseguró de señalar a Jake a 5 metros de distancia— a Dakota le dio un vuelco al corazón al oír eso, más bien, parecía que se había montado en una montaña rusa Jake la miró fijamente sorprendido a la vez que decepcionado—. Pero eso no es todo, porque según he oído decir al propio Jake, a él le gusta Angely. Aunque a Angely… No sé.
Esta vez Angely se quedó sin saber que decir, miró a Dakota, que estaba a su lado, petrificada. Y en ese momento pronunciaban otro número y nombre, el 6783, Dakota Edsan. Salió corriendo por la puerta antes de que le preguntaran nada, antes siquiera de que Angely dijera nada.  Así que la reportera se centró en ella.
— ¿Y bien Angely...Marlia, qué sientes tú al enterarte de esta noticia? ¿Estás enamorada de alguien? ¿Crees que esto va a romper tu amistad con Dakota? ¿Puede interferir esta atracción amorosa en el concurso? ¿Y tú Jake? ¿Cómo descubriste esa chispa por Angely? ¿Desde cuándo os conocéis?
—6790 —dijo Salvador desde el escenario—. Angely Marlian.
Su número había aparecido en pantalla, aprovecho la oportunidad para escabullirse también. La reportera acribilló a Jake con preguntas, que este ni quería ni sabía cómo contestar. Pero enseguida anunciaron su número. La reportera trató de detenerlo, pero un miembro de Staff amenazó con que no interfiriera en el programa. En cuanto salió al escenario, Angely estaba al lado de Salvador, y este dijo.
—Aquí tenemos a la afortunada decimonovena pareja. Jake Lorain y Angely Marlian que…
Los dos se miraron durante una milésima de segundo, ni siquiera dejaron que Salvador diera la enhorabuena y les diera la señal para que se presentaran en unos 10 segundos. Cada uno bajó por un lado del escenario, dejando a Salvador con la palabra en la boca.
—Y los siguientes son…