miércoles, 18 de marzo de 2015

Dark Light 17

Capitulo 17
Tatuaje


En solo un mes, Lily se había ganado la confianza de Johann como nadie se la había ganado en años. A ella no la había enviado a hacer ninguna misión o recado, como a los demás. Le gustaba más tenerla cerca, vigilarla, saber que estaba allí. Había ocupado el lugar de Megan (la secretaria, que había descubierto que en realidad solo era la becaria que había tenido la mala, o buena, suerte de convertirse en licántropo) la persona más cercana a él. Aunque como Megan era un licántropo a Johann nunca le había gustado demasiado, varias veces le había dicho a Lily que prefería que hubiera solo vampiros en su grupo, pero era mejor ser numeroros. A Megan tampoco le gustaba la idea de que una simple humana la sustituyera. Pero en realidad, Johann, tenía muchos planes para ella.
Obviamente, habían cambiado la sede de sus oficinas, porque ahora Dark Light sabía dónde estaban. Se habían ido a Bélgica. Lily tenía acceso a toda la información de su "imperio" y había descubierto muchas cosas. Cosas que tal vez solo Johann podría saber, pero esa información, también estaba en sus manos.
Una mañana hubo una fuga en la prisión de Dark Light. Habían salido unos 10 o 15 presos, aprovechando un extraño traslado. Todos esos eran más aliados de Johann, algunos conocían tanto a Aura como a Lily.
Como aquellos vampiros que había atrapado Lily, en la memorable misión cuando detuvieron a David. Esperaba no volver a verlos nunca. Pero no pensaba que se los encontraría al otro lado del pasillo.
— ¿Sientes eso Frank? —Decía la chica—. Ese olor a...
— ¿Perro mojado?
— ¡Cuidado con lo que dices! —contestó Megan. 
Los dos se rieron, Megan llevaba el pelo mojado porque, al parecer, se acababa de duchar. Seguía teniendo esa estúpida sonrisa en la cara.
—No, no... Huele a humano... ¿No decías que no compartíamos las plantas altas con humanos?
—Ah, bueno, hay una. Apareció hará cosa de un mes o así. No sé como lo ha hecho, pero la muy guarra se ha ganado el favor de mi Johann... ¡Uy! Hola Lily. Jiji...
Acababa de doblar la esquina, cuando se encontró la perturbadora sonrisa de Megan. Luego vio a los otros dos.
—Tú... —dijeron los dos vampiros al mismo tiempo.
— ¿Qué diablos haces aquí?
Frank se abalanzó sobre ella, al parecer no le había sentado bien que ella le metiera en la prisión. Pero esa vez Lily estaba bien, no acababa de explotarle una bomba cerca, no se había golpeado la cabeza, no veía borroso y nadie la apuntaba con un arma. En cuando tuvo a Frank a escasos centímetros de su cara, le pegó un puñetazo con todas sus fuerzas, con lo que le hizo retroceder.
— ¿Pero de qué vas?
Esta vez era la otra quién iba a por ella, pero Megan le cerró el paso. 
—Tranquila Bailey, no te conviene meterte con ella. Johann podría enfadarse contigo.
—Merece morir —replicó Bailey.
Esta vez, Lily, no pudo evitarla. Las dos cayeron al suelo. Pero ni Megan ni Frank movieron un dedo por parar su pelea.
— ¿Te diviertes Bailey?
Bailey levantó la mirada, Johann estaba de pié mirándolas, cruzado de brazos. Bailey apartó las manos de Lily y se levantó.
—Qué honor, se acuerda de mi nombre —dijo con un tono de sarcasmo.
Johann la ignoró, pero les miró a los tres con mala cara.
—Tú, levántate —Lily todavía no se había levantado, él la cogió del brazo. No la ayudó a levantarse, si no que la arrastró con él y ella tuvo que hacer un esfuerzo por no tropezar—. Vamos, tengo algo para ti.
—Favoritismo... —murmuró Megan.
—Cuando la pille sola se va a enterar —dijo Bailey.
—Le pienso reventar la cara antes de comérmela… —afirmó Frank.

*   *   *

La llevó a su nuevo despacho, los dos se sentaron. La última vez que había estado allí, había sido a penas hacía una semana. Lo último que Johann le había dicho, era que se cortara el pelo. Al parecer, se parecía demasiado a Aura y eso no le gustaba.
— ¿Recuerdas que me dijiste que te aburrías? —preguntó Johann cuando se sentaron—. Tengo una misión para ti.
— ¿Algo interesante?
Desde que estaba allí, no había hecho nada interesante, todos los días eran una repetición del anterior. Lo mejor que había hecho... Ni siquiera había sido lo mejor. Fue en la primera semana, se hizo un tatuaje. No entendía por qué Alexter se había identificado alguna vez con una cruz egipcia, pero se había convertido en una norma. Cualquiera que estuviera, cuando él seguía vivo, con Alexter se hacía ese tatuaje. Johann había adoptado esa norma. Ahora Lily tenía una maldita cruz egipcia en el antebrazo… Una marca, algo que la identificaría entre los buenos y los malos. Era una manera de decir, que ella (como los demás) le pertenecía.
—Seguro. Porque vas a volver a Dark Light, necesitamos espías nuevos, los demás están empezando a levantar sospechas.

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