jueves, 9 de abril de 2015

Dark Light 20

Capitulo 20
Nancy


Los tres aparecieron en el departamento de Nancy, Aura y Sally. Ella fue la primera en llegar y la que se sentó. Por primera vez, desde hacía mucho tiempo, estaba preocupada.
—Nancy, ya estás explicándote o te tendré que detener. ¿Por qué tú también tienes el tatuaje? Es más. ¿Por qué te estás delatando?
—No me estoy delatando idiota. Ahora siéntate, calla y escucha.
Tanto Aura como Néstor se sentaron.
—Aura. ¿Recuerdas cuando dijiste que tal vez Lily no nos había traicionado? Que tal vez solo se estaba infiltrando entre ellos... Puede que sea verdad.
— ¿Ah si? ?Cómo lo sabes?
Aura y Nancy le dirigieron una mirada asesina a Néstor.
—He dicho que te calles Néstor. No estoy segura, pero si no fuera así no nos hubiera dicho que nos estaban escuchando. Esto se remonta, más o menos, 30 años atrás, cuando yo aún tenía 17 años y podía seguir cumpliendo más. Por esa época ya estaba en Dark Light e hice la mayor tontería de mi vida.
>>Alexter tenía la costumbre de que siempre que se cruzaba con Dark Light, buscar aliados por si alguien caía. A mí se me ocurrió, que si me unía a él, tal vez descubriría información interesante para Dark Light. Pero no tuve mucho tiempo, yo no era nada para Alexter, de hecho casi que ni hablé con él. No tenía acceso a mucha información, y después... Llegó la hora de mi misión allí. Me dijeron que volviera a Dark Light y que me convirtiera en una espía. Aunque yo dudaba de que me creyeran cuando volviera y les explicara que no los había traicionado, además, ya tenía ese maldito tatuaje que, por cierto, nadie sabe aún como quitarlo.
>>El caso es que para poder mantener el contacto con ellos, me hicieron una operación, creo... Tenía un localizador en el brazo, Shannon consiguió quitármelo, y algo así como microchips, tampoco estoy segura de que sean eso, en los ojos y en los oídos. Por lo que ellos podían ver y oír lo que yo veía y oía, además de escuchar sus yo órdenes. Por cierto, todavía los tengo.
— ¿Todavía los tienes? ¿Quieres decir que aún escuchan? —preguntó Néstor alarmado.
Nancy puso los ojos en blanco.
—No, no nos escuchan ni nos ven, están desactivados. Pero lo peor de todo es, que para tenerme controlada y que no hablara sobre ellos, si lo hacía mi corazón se pararía a causa de otro aparatejo raro.
— ¿Eso tiene Lily?
—Creo que sí, era algo que solo hacían con los espías que ya venían de aquí. Aún así, todavía yo podía comunicarme escribiendo, pero sin mirar. De esa manera podía decir lo que sabía sin preocuparme porque supieran que hacía. Pero nadie me podía decir nada a mí.
—Pero, si tú lo tienes desactivado... ¿Lily también puede salvarse no?
—De momento, necesitamos una prueba de que ella tampoco es una traidora. Así este podrá quitarle las esposas... Pero para eso dale tiempo a Shannon. La manera de desactivarlo... Es algo más compleja...

*   *   *

Le había dejado un bolígrafo y un cuaderno en la cama, al alcance de su mano derecha. No había dicho nada al respecto, porque si Lily no era una traidora, sabría qué hacer.
—Será mejor que te recuperes, porque tienes el juicio en una semana —decía Shannon, hablaba como si no pasara nada—. El juez lo había puesto para mañana, pero tu hermana consiguió aplazarlo.
Lily había empezado a escribir sin quitar la vista de la doctora, Shannon también fingía que no veía nada. Pero cuando vio que Lily dejaba de escribir, arrancó esa página del cuaderno y se puso de espaldas a ella.
Había decidido dejar las explicaciones, e ir directamente a por lo que sabía, Johann había hablado mucho sobre él. Su mala letra, sumada a que no miraba mientras escribía y a que no tenía fuerzas en la mano, era el resultado de un jeroglífico. Pero Shannon supo leerlo.
<<Johann Knight 22 años, vampiro. Convertido 1944. Se unió a Alexter en 1950, nunca se encontró con Dark Light. Alexter había dejado un testamento, en el que dejaba como última voluntad, a Johann a cargo de todo. Su imperio está extendido por todo el mundo, tiene bases en la mayoría de las capitales y equipos formados por sus aliados atacando ciudades continuamente. Chicago, túneles bajo tierra. Bélgica, dónde estuvo la última vez, en un bloque de apartamentos en construcción. Japón, edificio abandonado cerca del río Hikawa… Y muchas más que no conozco>>
—Tú no te preocupes por nada, que Néstor ya se convencerá.
Shannon guardó el papel en su bolsillo. Miró como Lily escribía una larga lista de nombres, los nombres de los infiltrados que ella conocía. Cuando la acabó, empezó a leer.
—Oh... 
Llamó a Aura con el busca, ella apareció allí de la nada.
—Tengo que ir a... Consultar esto con los superiores... Quédate tú aquí.
Shannon se desvaneció, dejando a Aura y a Lily a solas.
Aura miraba como seguía escribiendo. No le gustaban demasiado las opciones que le había dado Nancy. La única manera de que todo se desactivara, o de que la bomba no surtiese efecto, era que Lily muriera antes. Cuando su corazón dejara de latir, todo dejaría de funcionar. Algunos, como el localizador, se podían eliminar con una operación, pero otros, como los microships, no.
Aura podía dejar que Lily muriera o, como Nancy, que se convirtiera también. Ninguna de las opciones le gustaba, pero ella tenía que decidir, porque Lily no podía.
— ¿Sabes algo de David? —preguntó Lily.
Aura se sorprendió, no imaginaba que Lily fuera a hablar.
—Eh... Pues no, le tendría que preguntar a Leandra...
—Pregúntale.
Lily arrancó, como pudo con una sola mano, una hoja del cuaderno. Mientras Aura enviaba un mensaje a Leandra. Tuvieron que pasar unos largos minutos hasta que Leandra contestó.
<< ¿Error? Voy donde tú. >> Decía su mensaje.
A continuación Leandra apareció delante de Aura. Entonces empezó a hablar tan rápido que tanto a Lily como a Aura les costaba seguirla.
—Me han dicho que no puedo ir a visitarlo y que no está, porque lo han trasladado. Pregunté a dónde, cuándo y porqué pero me dijeron que no aparece en los archivos. Luego les dije que estaba en mi derecho de visitar a cualquier preso y... Me echaron. ¿Qué se supone que es eso? ¿Un error? ¿A quién debería ir a quejarme?
— ¿No está?
Leandra se dio la vuelta, entonces vio que Lily estaba ahí, sentada en la cama, una mano esposada y un bolígrafo en la otra. Decidió ignorarla y no responder a su pregunta. A nadie le gustaban los traidores.
— ¿Qué está escribiendo? —le preguntó a Aura.
Lily dejó caer el bolígrafo sobre la cama. Aura no contestó, le hizo una seña, que solo Leandra pudo ver. Ella las miró a las dos.
"¿Qué escribes preciosa?" Le preguntó Megan.
— ¿De verdad? ¿Y qué se supone que significa eso?
Lily se apresuró en escribir otro mensaje y le enseñó a Leandra la hoja en la que lo había puesto. Al mismo tiempo que dejaba el boli fuera de su vista demostrando a quien viera lo mismo que ella, que no estaba escribiendo nada.
<<Simplemente significa que todo lo que veo y oigo está siendo monitorizado en algún lugar, y pueden verlo personas que no deberían. Por cierto, no, no soy lo que tú crees que soy. Y sí, ok, controlo al espejo. Pero te digo que…>>
—No soy la traidora de Dark Light, solo de Johann —acabó ella el mensaje en voz alta.
Seguramente Leandra no la creería. Hizo una mueca y la miró con desconfianza. No tenía razones para confiar en ella. Por la suerte de Lily, nadie le habló. Ella miró desconfiada al espejo.
— ¿Qué significa que lo han trasladado? —preguntó Lily.
Leandra dudó.
—No lo sé, pero me voy a averiguarlo. Si no me lo dicen, estarán quebrantando las normas.
Leandra desapareció, pero enseguida volvió Shannon. Que se llevó a Aura a parte, dónde no alcanzaba el oído de Lily.
—Ha escrito una lista con, lo que suponemos, la mayoría de los infiltrados. Tenemos que empezar a detenerlos a todos. Pero cuando sepan que les hemos descubierto, probablemente sospechen que Lily ha dicho algo y no dudarán en deshacerse de ella. Tienes que decidir Aura.
—Que muera o que se convierta. ¿No?
—Eso, o siempre podemos probar a electrocutarla...
— ¿Qué?
—Hay una posibilidad entre diez millones de que sobreviva al desfibrilador. Pero si lo hace, la descarga desactivará todos los aparatos. Se han hecho experimentos, pero la descarga sería demasiado fuerte para ella. Tienes hasta mañana por la mañana para decirme por cuál te decides.
— ¿Por la mañana?
—Amanece dentro de 10 horas —añadió.

1 comentario:

  1. Me voy a la cama que es tarde pero, te sigo desde ya y cm tiempo te leo.

    Besos de tinta

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