jueves, 7 de mayo de 2015

Preciosa

Era una pena, una verdadera pena.
Camila tenía 27 años, vivía en un apartamento con una amiga, pero la amiga se había ido de vacaciones. Había conocido a alguien hacía un mes, podrían haber hecho una buena pareja, pero él no era su tipo. Aunque era encantador y muy simpático, cuando se le declaró ella le dijo que no le interesaba. Intentó ser sensible, le dijo que seguro que encontraría a otra chica, alguna que se enamoraría de él y entonces sería feliz. Pero ellos dos, solo podían ser amigos y él no podía perder el tiempo con ella. Al fin y al cabo había muchos peces en el mar...
Él pareció comprenderlo, se mostró algo triste, pero lo comprendió. Aunque rechazó su oferta de seguir siendo amigos. Él no se lo dijo, pero no le parecía buena idea ser el amigo de tu víctima.
Era una pena, una verdadera pena. Camila era muy guapa, tenía el pelo largo y rizado, rubio platino, ojos azules y brillantes, una tez muy clara con un lunar en el labio superior, que le daba un encanto especial... Pero era una pena que ella no le diera una oportunidad.
Camila le dijo, sin querer, que su amiga se había ido de vacaciones una semana, para visitar a la familia. Por lo que Camila iba a estar sola en casa, durante dos semanas, en un solitario apartamento, en verano. En verano hacía mucho calor y Camila no tenía aire acondicionado, además, el ventilador no hacía mucho efecto con la ventana cerrada, por lo que ella dormía con la ventana abierta.
En la madrugada, la fase más profunda del sueño, ella no se enteraría de que alguien se colaba por su ventana del segundo piso. De hecho, su habitación daba a un callejón, por lo que nadie podría verlo.
Camila dormía, esperaba que soñara algo bonito, porque podría ser su último sueño. Su habitación era pequeña, con una cama de una sola persona. Había una estantería con muchos libros, los cajones de la cómoda estaban abiertos. Encima estaba su joyero, abierto también, tirado de mala manera estaba su collar. Un collar de plata con un corazón, era el que se ponía siempre. Él no pudo evitar la tentación, lo cogió y se lo guardó en el bolsillo.
Se acercó a su cama, llevaba un pijama rosa, muy típico de ella, y el pelo rubio atado con una coleta. Era preciosa, aún durmiendo, pero tenía que estar seguro de que siguiera durmiendo. Acercó el pañuelo empapado de cloroformo a ella. Cuando se lo puso tapándole la boca y la nariz, ella despertó. 
Camila se asustó cuando notó que había alguien más allí, intentó forcejear, pero no pudo conseguir nada. Eso es lo que a él no le gustaba, cuando se asustaban y se resistían. Ella no vio a su agresor, porque estaba a oscuras y volvió a quedarse dormida, pero más tarde podría verlo, de nuevo.
Solo le faltaba llevársela, saldría por la puerta, pero si no encendía la luz, nadie lo vería aún. Además, tenía el coche aparcado justo en frente, no fallaba nada. Todo era como siempre.
Camila no era la primera, ni la última. Era como todas las demás, una mujer como todas las demás, preciosa y simpática, pero con muchos prejuicios. Otra más que le rechazaba. Había tantas antes de ella, Anais, Marta, Anabel... y muchas más. Aquella ciudad era muy grande, nunca le encontrarían, aunque la policía ya estaba investigando las misteriosas desapariciones de tantas mujeres, todas de entre 24 y 30 años. Algunas ya estaban tomando precauciones, iban con el espray de pimienta en el bolso cuando salían. Pero las cosas no funcionaban así, él no atacaba a ninguna desconocida por la calle. Pero siempre encontraba a la víctima perfecta. Aunque al principio no pensaba en ellas así, ellas podrían llegar a tener algo mejor que eso, pero todas lo rechazaban, por lo que se convertían en víctimas.
Pero él esperaba, esperaba el día en el que encontraría a la mujer perfecta, alguien que le aceptara tal y como era. Algún día, ella aparecería. De momento, solo iba a tomar su venganza.



¡Hola! Me he encontrado esta historia perdida entre los muchos borradores de mi blog, he decidido publicarla hoy. Es una novela cortita, aunque aún no está terminada. Probablemente suba pronto la segunda parte, en cuanto la corrija, probablemente se llamará "Encantadora". De momento para encontrarla podéis ir a Relatos Cortos, aunque creo que haré otra categoría. Hasta entonces, nos vemos.

4 comentarios:

  1. Impresionante, sin palabras, lo siento el comentario no estaría a la altura, algo fresco digno, un cordial saludo

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    1. ¡Muchas gracias por tu comentario! Publicaré la segunda parte cuando crea que sea digna de ser la continuación de esta.

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  2. Guau me gusta pobre chica o mejor dicho chicas, me he quedado un poco en blanco joder que chico mas psicópata matar a todas las chicas que le rechazan.
    Segunda parte please.

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    1. Arigato! La segunda parte está por ahí y la tercera la escribiré y publicaré pronto.

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