jueves, 24 de septiembre de 2015

Dark Light 31

Capítulo 31
Barranco


—Despierta.
La voz de April hizo que abriera los ojos, Lily se levantó de golpe cuando la vio. Ella estaba cruzada de brazos, en frente suya, estaban solas, alejadas del resto del grupo.
— ¿Qué pasa?
Miró a su alrededor, David no estaba y ella no tenía ninguna marca visible que delatara lo ocurrido, nada para que nadie pudiera sospechar.
—Que ya ha vuelto la luz. Hora de caminar ¿no crees?
Miró al cielo claro, luego donde estaba todo el grupo reunido, aún había algún que otro dormido, David estaba despierto. Se preguntó si April ya había recuperado su cuchillo.
Bostezó involuntariamente mientras le daba la espalda a April.
— ¿Te divertiste mucho anoche verdad? Con David...
— ¿De qué hablas? —Lily volvió a darse la vuelta.
—Oh, vamos, tú sabes a lo que me refiero. Pero me da igual de qué os conocierais antes. Que te quede claro —se acercó más a Lily, tal vez con la intención de asustarla— él es mío.
Ella no podía creerse lo que oía, pero pensara lo que pensara sobre David, no iba a decirle la verdad a April, no iba a contradecirla. Solo le sonrió.
—Pues todo tuyo. Eso solo fue... un rollo de una noche.
April esbozó media sonrisa desconfiada. Luego miró hacia el grupo, nadie se fijaba en qué hacían ellas dos.
—De todas formas, no te lo perdonaré tan fácilmente.
Se abalanzó sobre Lily y le mordió el cuello, mientras ella ahogaba un grito. Pero no la pilló tan desprevenida como creía April, Lily la electrocutó con la pistola eléctrica en el nivel más alto. Las dos cayeron al suelo, cada una murmurando su propia maldición y muriendo casi al mismo tiempo.
Cuando volvieron a revivir, estaba David con ellas.
— ¿Se puede saber qué ha pasado? —preguntó en tono acusador, mientras las dos se ponían en pie.
—Nada, nada... Pelea de gatas —dijo Lily.
Recogió la pistola eléctrica del suelo, justo cuando April la agarraba del brazo.
— ¿De verdad funciona?
—Tú lo has visto.
April la soltó.
— ¿Cómo? No es posible... La electricidad aquí...
—Hay cosas que van y cosas que no —dijo Lily—. ¿Cómo funciona tu mechero April?
La vampiresa no dijo nada más. Lily y David fueron los primeros en volver con el grupo. David aprovechó ese momento para darle a Lily lo que estaba esperando.
—Lo conseguiste...
Tenía en su mano aquello que podría paralizar su corazón y matarla. Era una diminuta pieza de metal, tenía la misma forma que un virus bacteriófago. Además todavía estaba teñido de sangre. Lily lo guardó en su bolsillo.
—Te debo mi vida.
—Ya hablaremos de lo que me debes... —dijo en broma.
—Por cierto. ¿Sabes que April está por ti?
—Sí, lo sé...
Cuando llegaron junto con los demás, Lily con su posición de líder mandó a todos a levantarse y a ponerse en marcha. Todavía le asustaba la idea de que en cualquier momento insistieran con las preguntas y Lily no pudiera responder más que con teorías, pero tenía que arriesgarse.

*   *   *

Después de muchos días y noches que nunca eran tan largas o cortas como la anterior.
Después de encontrarse con un par de decenas de grupos, que al no conocer a Lily ni a nadie de sus acompañantes, solo los vieron como enemigos y pelearon contra ellos.
Después de que muchas veces desconfiaran de ella y tuvieran peleas dentro del mismo grupo.
Después de todo eso, llegaron a un gran barranco oscuro que cortaba todo el camino. Hacia adelante había metros de vacío hasta la próxima tierra firme. A los lados, el gran barranco se extendía hacia el infinito, no parecía haber modo de cruzar al otro lado.
Entonces, toda la poca confianza que tenían puesta en Lily, se esfumó de golpe.
Mientras ella miraba hacia abajo, a la oscuridad, empezaron a pelear entre ellos. Luego empezaron a gritarle ella, buscando una explicación.
—Todo fue una mentira.
— ¿De verdad sabes lo que haces?
— ¡Sacrificio!
—Vamos Lily, di tus últimas palabras… —amenazó Frank.
—Si piensas en ir ahí abajo te vas tú solita.
Todos la acorralaron hacia el borde del barranco, a ella y a David.
—No es lo que creéis...
—Adelante, explícate.
— ¿Lily? ¿La famosa Lily?
Una voz surgió del barranco, luego un montón de personas salieron de allí, estaban escalando muy ágilmente las paredes. Les triplicaban en número a ellos. El  que parecía el jefe, avanzó hacia ella, su propio grupo le abrió el paso.
— ¿Lily verdad?
Ella asintió, mientras el desconocido levantaba la mano y le enseñaba lo que tenía en ella. Era una vela de color blanco, completamente nueva, que tenía cortada en la cera unas letras. Las letras formaban su nombre LILY.
— ¿Quién eres tú?
—Yo soy, el Dios de este mundo.
—Lo que me faltaba... uno que se cree Dios —murmuró Lily.
— ¿Cómo dices?
—Si eres el Dios de este mundo... Dime qué hay abajo y porqué tienes tú esa vela.
Él se rio, mientras miraba la vela que tenía entre las manos.
—Lo que hay abajo, ya lo descubrirás luego. Todo lo importante y valioso cae aquí o cerca. Y esta vela te pertenece si no me equivoco... ¿Alguien tiene un mechero?
Murmuraron todos, Lily miró directamente a los ojos a April, ella metió la mano en su bolsillo y sacó su mechero. A continuación se lo lanzó al que tenía la vela en la mano y este lo atrapó en el aire.
Mientras él supuesto Dios encendía el mechero, April se daba cuenta de que le faltaba algo, su cuchillo. April miró con desconfianza a su alrededor, pero todos tenían la vista en la vela. Por mucho que él intentaba encenderla, no podía.
—Vaya, ya me lo imaginaba... Y bien Lily ¿me harías tú el favor de encenderla ya que está tu nombre puesto?
Mientras se acercaba a Lily, April empezaba a gritarles a sus compañeros que le devolvieran lo que era suyo. David ya se había encargado hace tiempo de deshacerse de las pruebas, le había colado el cuchillo a Frank. April se dio cuenta de que él lo tenía, en cuanto le vio mirando en sus bolsillos. Se lanzó sobre él.
Empezó una pelea, Lily ya tenía el mechero en la mano, solo le faltaba la vela con su nombre, pero el Dios no le prestaba atención, estaba mirando la pelea.
Cuando April atacó a Frank, los suyos atacaron a los de April, comenzaron a pelear y se metieron también los nuevos.
Alguien empujó a Lily y ella cayó al suelo, pero el mechero cayó al barranco.
—Agh... Qué cansinos. ¡Abajo con ella! —dijo el Dios.
Lily se levantó pensando en alejarse del barranco. En cuanto se puso en pie, alguien se tiró sobre ella y los dos cayeron en la oscuridad. Casi todos se estaban retirando, el Dios de ese mundo también.

Cuando David vio que Lily caía, saltó con ella. Cuando April vio que su amor se iba, lo dejó todo y fue a por él.

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