miércoles, 24 de febrero de 2016

Dark Light 40

Capítulo 40
Soledad


En cuanto llegaron a la enfermería, la habitación dónde estaba David, le encontraron a él esposado a una tubería de la pared, Sharon estaba allí junto con otra enfermera mucho más joven.
— ¿L-le pongo ya el tranquilizante? —decía la enfermera, tenía una aguja en la mano, estaba temblando.
—Suelta eso antes de pincharte a ti misma Mae.
Mae soltó la aguja, que cayó al suelo.
— ¡Soltadme! —decía él—. ¿Dónde está Leandra? ¿Dónde está Lily?
— ¿Deberíamos llamar a seguridad? —decía Mae.
— ¡Por Dios tranquilizaos los dos! —gritaba Sharon—. ¿En primer lugar quién te ha dicho que le esposes?
—Estaba amenazando con transformarse...
— ¿Se puede saber qué haces?
En ese momento, David se dio cuenta de que Lily estaba allí.
— ¡Lily! ¿Dónde estabas? ¿Quién es este?
Por fin, después de muchos agobiantes minutos, David parecía haberse tranquilizado un poco. Lily se acercó a él, lo único que le extrañaba es que no hubiera arrancado la tubería por la fuerza.
— ¿En qué lío te has metido?
—Eh, ellas no me querían decir dónde estabas, ni dónde estaba Leandra, ni me dejaban irme. ¿Qué pasó cuando salimos del ascensor? Desperté aquí de repente y... No consigo recordarlo.
— ¿Podéis soltarle? —preguntó Lily.
Sharon miró a Mae, pero no se movío, solo miró a David.
—No. Me da miedo —dijo.
—No te va a morder —dijo Lily—. ¿verdad?
—Puede...
Lily le dio un golpe a David en el hombro y le miró de forma inquisitiva. Mae seguía negando la cabeza. Lily no podía entender que hacía una chica tan jóven allí ¿qué podría tener? ¿Trece años? Miró enfadada hacia David, con esa actitud no le extrañaba que estuviera esposado.
—Yo me encargaré de vigilarlo Mae —dijo Víctor, en el tono más protector posible.
Ella avanzó hacia David insegura, pero por alguna razón tener un vigilante al lado inspiraba algo de tranquilidad. Él solo tenía una mano esposada, a ella le daba miedo la que estaba suelta, pero solo ella podía liberarle de las esposas. Víctor estuvo a su lado todo el tiempo, con la vista puesta sobretodo en David y Lily, que seguía con una mano sobre él. Víctor no sabía que David había perdido la memoria.
Mae no se acercó mucho a David, alargó la mano justo para poder coger las esposas. En cuanto se las quitó, no tuvo tiempo para huir. David gruñó igual que haría un lobo rabioso, Mae se asustó, gritó y salió corriendo dejándo las esposas tiradas en el suelo.
— ¿Lo haces a propósito? —preguntaron Lily y Víctor a la vez.
David no hizo caso a ninguno de los dos.
— ¿Dónde está Leandra? ¿Y cómo llegamos aquí?
— ¿No lo recuerda? —le susurró Víctor a Lily.
Lily negó con la cabeza, Víctor tuvo que aguantar las ganas de reírse, David lo observó.
— ¿Y a ti que te pasa ojo morado?
Entonces Víctor se rió al darse cuenta de que él no recordaba su pelea. Pero justo en ese momento él recordó que la noche anterior había olvidado ir a la enfermería a curarse.
Sharon se acercó a Víctor, le cogió de hombro y dijo:
—Vamos a dejarles hablar solos.
Víctor y Sharon desaparecieron, Lily respiró hondo. No sabía exactamente qué decirle y cómo.
Comenzó por el principio, diciéndole cuanto tiempo había pasado desde que los dos habían caído. Luego lo que pasó en Dark Light durante ese tiempo, cuando llegó a a parte en la que Leandra había muerto, su reacción no fue diferente a la última vez. De hecho, dudó si le siguió escuchando desde ese momento. No podía mentirle, así que le dijo que los dos habían descubierto algo importante sobre Dark Light, pero no permitieron que David lo recordara, por eso le borraron la memoria.
Después de esto, cuando Lily se levantó y le dijo que tenía que irse, solo entonces David volvió a hablar.
— ¿Y qué hay de Edgar?
—Cuando le vea, le diré que estás aquí. De momento solo espera...
— ¿Y mientras tanto qué? ¿Qué haré yo ahora que estoy solo? ¿Y qué vas a hacer tú?
—Yo... Me voy a una misión, luego intentaré encontrar a Aura. Nos vemos.
Lily salió de la sala, dejando a David solo, sentado en el suelo apoyado en la misma columna. Ta vez ella no se diera cuenta, pero él sentía como la había abandonado y como ese adiós había sido un hasta siempre. Finalmente, ella se le había adelantado. Aún no había cambiado de rango, pero ella ya no era una principiante y tenía la sensación de que no la volvería a ver muy pronto.
Cuando Lily salió, Víctor la estaba esperando afuera, Sharon se había encargado de curarle los moratones de su última pelea con David. En ese momento Sharon estaba obligando a Mae a que volviera a entrar.
— ¿Por qué vas conmigo a todas partes? —le dijo Lily a Víctor.
—Antes, tus compañeros de equipo irían contigo, tus conocidos. Pero ellos aún no saben que existes. Y yo soy tu única conexión con Alpha y todas las cosas extrañas que estás planeando. Es hora de tu reunión.
Lily volvió a tomarle el brazo y los dos se desvanecieron. Mientras Sharon empujaba a Mae para que volviera a entrar, acabó entrando.
Mae llevaba mucho tiempo en Dark Light, en el departamento de enfermería, pero nunca había atendido a nadie directamente. Ese año había decidido convertirse en enfermera de verdad, pero no le hacían ninguna gracia los pacientes como David.
David giró su cabeza hacia la puerta cuando ella entró, no es que le estuviera dando la bienvenida con una sonrisa.
—Esto... —no sabía muy bien como hablarle—. T-tengo que cogerte una m-muestra de san-gre...
—...
Como no dijo nada, ella simplemente descolgó su llave del cuello,abrió el armario del equipo médico y empezó a buscar. Cuando sacó una jeringuilla y la desinfectó, se acercó a él despacio, al ver que no parecía querer atacar ni nada por el estilo, se puso de rodillas a su lado. Pero no sabía cómo dar el siguiente paso, solo balbuceó unos segundos, sin decidirse por como empezar la frase.
David desvió la mirada un segundo hacia la chica asustada, no podía entender como un personaje como ella podía ser enfermera. Él suspiró y se subió la manga de la camiseta mientras tendía el brazo hacia ella.
Mae lo cogió finalmente y empezó a sacarle sangre.
— ¿Es irónico no? —dijo él, aunque no esperaba que le respondiera—. Que se haya lanzado al abismo por mi, pero después de todo se haya ido sin mi otra vez. Parece que no soy nadie ni para ella.
— ¿Lily? No eres el único que está en esa situación —le dijo Mae, sin saber porqué realmente—. Hay alguien más que está enamorado de ella.
Había acabado de sacarle la sangre.
— ¿Ah sí? ¿Quién?
—N-no puedo decirtelo. Pero esa persona, todavía cree que ella ha muerto.
David volvió a mirarla, esta vez ella se dio cuenta, su mirada le daba mucho miedo, tanto que pensó que era una amenaza y se levantó de golpe.
—Vale, vale, vale... Te lo digo pero no me ataques —se había puesto en guardia de repente. Se arrepintió en ese momento de haber dejado las esposas en el suelo.
—Da lo mismo. No me importa.
Ya no le quedaba nada en Dark Light. No había razón para quedarse.

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