miércoles, 2 de marzo de 2016

Dark Light 41

Capítulo 41
Regreso


La sala estaba casi a oscuras. Solían reunirse allí jefes de escuadrón, es decir los que tenían el rango Diamante, y siempre hacían las reuniones con el mismo escuadrón, así que no había porqué hacer preguntas. Pero aquella vez no había nadie en el estrado y todos los presentes eran unos desconocidos los unos para los otros. Esa situación era algo caótica, inesperada y muy angustiosa, todos querían explicaciones. Cada uno con un rango más alto mandaba que alguien les dijera que estaba pasando, pero en ese momento, ellos no eran más que peones de ajedrez en el juego de Lily.
— ¿Se puede saber para que nos han llamado?
—Me han sacado expulsado de una misión para poder venir aquí, algo importante será.
— ¿Quién demonios nos ha convocado? No tengo tiempo para tonterías —gritó alguien finalmente.
Las voces de la muchedumbre se fueron apagando poco a poco cuando él habló. Debía tener unos treinta años, era alto, el pelo rubio oscuro y largo, los ojos grises, cicatrices en a cara, una en especial que le cruzaba el ojo. En su uniforme, tenía la insignia Esmeralda, probablemente uno de los que tenía e rango más alto.
No lo hubiera reconocido de no ser por haber hablado. Estaba bastante cambiado, más mayor, con a expresión más... salvaje. El tiempo lo había vuelto así.
— ¿Edgar?
Edgar desvió la mirada hacia aquel que pronunciaba su nombre. Hacía tanto tiempo que no le veía, que casi no pudo creérselo, el mago no había cambiado nada.
—Néstor... No te veo desde... Desde ese día.
Los dos recordaban perfectamente el día que Lily desapareció y el día que Aura no volvió a dirigirles la palabra nunca más, desde aquel día, no volvieron a verse ninguno de ellos.
—Me contaron lo que le pasó a Leandra —le recordó Néstor—. Lo siento.
La expresión de Edgar no cambió ni un segundo, aunque cada vez que lo recordara tuviera unas terribles ganas de sangre, nunca dejaba que nadie se diera cuenta.
—Karen también murió ¿no me equivoco no? La primera infectada.
Néstor solo asintió.
— ¡Chicos!
Una estridente voz desde la otra esquina de la sala, la vampiresa se abrió paso entre toda la multitud y se lanzó a los brazos de los dos.
—Hacia tanto tiempo que no os veía. ¿Por qué desaparecisteis? —empezó a llorar, aunque lloraba de felicidad.
—Nancy... Eso significa... ¿Sally también está aquí? —Edgar miró a su alrededor, pero no la veía por ninguna parte.
—No ella... Fue suspendida el día en que Aura desapareció. Y aunque intentaran que volviera a formar equipo, ya no es la misma. Siempre acababa cometiendo algún error tonto que la devolvía a la suspensión... Ahora tengo otro equipo y ella ha dejado lo de las misiones.
Se quedaron en silencio un rato, mientras la multitud seguían hablando.
— ¿Cómo pasa el tiempo no? Poco a poco, nos separamos. Y ahora, es como si quedaramos solo nosotros tres —dijo Edgar.
—Llegó Aura y resultó que Galileo era un traidor —dijo Néstor, recordandolo.
—Luego casi perdimos a Aura con Alexter —dijo Edgar.
—Y llegué yo. Y más tarde Lily —dijo Nancy—. Seguida muy de cerca por David. Karen se nos adelantó.
—Pero David cometió un error y le perdimos —dijo Edgar—. Y cuando se suponía que iba a volver después de unos años, resulta que lo lanzaron al foso por error. Y que Lily nos traicionó.
—Perdimos a Lily y cuando la recuperamos yo la dejé ir otra vez para siempre.
—Y al final Karen —dijo Edgar.
—Y Aura—dijo Néstor.
—Y Leandra. Y Sally... Es como una cadena de desgracias. Y no parece que los vayamos a recuperar. ¿Cuándo nos tocará? Jajaja...
—Ya estamos separados, nos tocó hace mucho tiempo —dijo Edgar.
—Y pensar que un día quisimos formar nuestro propio escuadrón.
Se quedaron callados un rato.
—Nancy, si has acabado de parlotear vuelve aquí —le mandó una chica de pelo rapado—. Equipo unido.
— ¿Es tu equipo? —preguntó Edgar.
—Y no me caen demasiado bien...
Nancy se alejo de ellos sin despedirse. Edgar pronto comenzó a hablar a través de su transmisor y acabaron mezclándose los dos con la multitud, separándose de nuevo.


*   *   *

Lily estaba solo a una pared de distancia, leyendo la lista de participantes que le acababan de entregar. Todos tenían muy buen historial, sobretodo sus conocidos. Swan estaba detrás de ella, con las manos en su pelo.
—Tienes que crear impacto cuando salgas ahí fuera —le decía mientras la peinaba.
—Creo que deberíamos subirle el rango para crear impacto verdadero —sugirió Axel.
—Sí. ¿Qué tal un Diamante? Que se note la fuerza. Es el rango mínimo que necesita para reunir a tanta gente aquí —dijo Hermes.
—Nada de subidas de rangos —dijo Lily—. Si queréis impacto, miradles la cara cuando les diga que aún soy "Principiante".
—Pero no te tomarán en serio —dijo Víctor.
—No importa, lo harán o me pondré a pegar tiros —dijo sonriendo mientras se equipaba sus nuevas armas al cinturón.
Se situó frente a la puerta y respiró hondo. Pero Sharon apareció a su lado y la detuvo.
—Ponte esto, te dará suerte.
Le dio un anillo a Lily y ella no tardó en reconocerlo. Ese anillo con la piedra azul que había dejado atrás Aura. Víctor hizo por último un saludo militar hacia ella y entonces cruzó la puerta.
En el momento en el que a cruzó, la pantalla de detrás de ella se puso en negro y aparecieron dos señales. Una de ALERTA y una gran β, las dos de color rojo. En el escenario solo estaba ella de pié y toda la luz se centraba en ella.
Todo el mundo de calló de repente. Nadie sabía quién era ella y nadie la había visto. Los que si la conocían, tardaron en darse cuenta de ello.
Lily no dijo nada los primeros segundos. Miró a toda a gente que estaba reunida, eran unas cuantas decenas, ella estaba a mucha más atura en comparación a ellos. Cruzó la mirada con un par de personas, algunas se la quedaron mirando escépticos, otros enseguida apartaron a mirada. Cuando ella y Edgar cruzaron la mirada, él no sabía como buscar a Néstor para preguntarle si veía lo mismo que él. Él había visto como Lily caía al foso, ella no podía estar allí. Igualmente Nancy se llevó las manos a la boca sin poder creérselo. Cuando Néstor la vio, primero retrocedió unos pasos, pensando que era una alucinación, tal vez le sentimiento del culpa había vuelto al hablar sobre ella. Luego intentó ir hacia adelante sin apartar la mirada de su espejismo. Quería decirle algo... Pero Lily no se lo permitió.
En cuando comenzó a hablar, nadie dijo nada más y nadie se movió.

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