miércoles, 6 de abril de 2016

Dark Light 46

Capítulo 46
Pase


El desayuno, hipotéticamente por la mañana, era el momento en el que más gente había en la cafetería. Aunque casi no hubieran agentes, ya que estos solían trabajar afuera y no le daban importancia a las horas dentro del edificio. Pero otras personas, como el equipo de médicos y enfermeros, algunos vigilantes con el turno libre y demás funcionarios del edificio, sí que se tomaban en serio la hora del desayuno.
Todos estaban sentados por grupos, como pandillas en un instituto. Sharon estaba con todos los médicos, eran como los más populares, ocupaban una mesa al fondo. El Teniente acababa de entrar con todo su grupo y empezaron a sentarse casi al lado, eran mucho más numerosos. Jennebith estaba con un grupo de magos, todos trabajaban en el departamento de armas. Alida estaba sola en una mesa, no llevaba el modulador ¿quién querría sentarse a comer con una chica que si hablaba te dejaba sordo? Pero en cuanto entró Swan, también fue con ella, las dos marginadas, Swan porque se había ganado una reputación de inepta en su trabajo. El de la limpieza estaba mezclado entre algunos agentes normales y corrientes. La vampiresa se unió al grupo de médicos, aunque ella no pertenecía a ellos. Axel acababa de entrar, convertido en un puma, entonces llegó a su mesa y volvió a ser una persona normal, se sentó en frente de Lily.
Lily estaba comiendo cereales mirando a la nada, hacía poco que acababa de despertar, no estaba realmente despierta, más bien empanada. Parecía que Axel le estuviera hablando, pero no se enteraba de lo que decía.
Cuando Jin apareció, para tomarle nota a su hermano que acababa de sentarse.
— ¿Oye seguro que se lo dijiste ayer Jin? Porque no me esta haciendo ni puñetero caso —dijo Axel.
— ¿Decir qué? ¿También vosotros lo estais llamando así? —dijo Lily.
— ¿No me estabas escuchando? —dijo Alexy
Lily se encogió de hombros mientras comía otra cucharada de cereales. Axel se llevó las manos en la cabeza.
—Lily, recuerda nuestro trato —dijo Jin.
—Vale, vale. Ya lo hago.
Primero miró a su alrededor, todos los Alphas que estaban allí presentes la estaban mirando fijamente, como si pudieran escuchar la conversación. Lily cogió el cuaderno que siempre ponían en cada mesa, luego cogió un bolígrafo y comenzó a escribir. Primero el título "Memorias de una loca que se tiró al vacío".
—Buena chica —dijo Jin.
—Tienes suerte de que esté comiendo cereales —dijo Lily enseñándole su cuchara—. Pero todavía puedo robar un cuchillo de la mesa de al lado.
—Uy que miedo —contestó Jin.
—Vete de aquí, antes de que me enfade de verdad.
Entonces él se dio cuenta, de que tal vez las amenazas de Lily fueran en serio, simplemente se alejó de ella. Mientras Lily siguió escribiendo.
Pocos minutos después, Axel se fue y la cafetería empezó a vaciarse. Entonces apareció Víctor, que la saludó igual que siempre.
— ¿Y tú que quieres? Estais todos muy pesados ultimamente —dijo Lily.
—Eh... Solo venía a darte esto.
Dejó una tarjeta de plástico sobre la mesa. Era un pase, tenía su nombre, su rango y su fotografía. Un pase para el sector M.
—Uff... Que mal salgo en esta foto.
— ¿En serio te importa eso?
—No, era broma. ¿Cuándo puedo empezar?
—Ya mismo.
Lily se levantó de golpe, cogió el pase y se lo colgó en el cuello. Luego cogió el cuaderno y el bolígrafo con el que estaba escribiendo.
—Creo que no puedes llevarte eso de la cafetería... —dijo Víctor.
—No creo que les importe.


*   *   *

La forma de no dejar entrar en ese sector a quien no tuviera permiso, era muy simple. Los que no podían desvanecerse y entrar dentro, tenían que tener un pase. Lily tenía uno y Víctor ya la esperaba al otro lado. Cuando Lily entró, le sorprendió que no hubiera demasiada gente.
— ¿Bueno y ahora qué? ¿Cómo se empieza? ¿Quién me enseña?
—Yo mismo.
— ¿Tan fácil es que puedes hacerlo tú?
— ¿Te estás burlando de mi?
Lily asintió con una sonrisa.
—Pues... A ver, hay una tradición con los nuevos y es ponerlos a hacer tonterías a ver si pican —dijo Víctor, señalando a una chica que estaba más lejos de ellos, estaba saltando a la pata coja delante de otra agente que reía disimuladamente.
— ¿Y por qué me lo cuentas? Así no tendrá gracia.
—Ya, es que a mi no me hizo gracia. Así que te lo voy a perdonar. Esto es mucho más facil de lo que parece. Se trata de mucha concentración, para no equivocarte nunca de lugar, desviarte... y también mucha práctica, para poder hacerlo rápidamente, y no tener que pensarte 10 minutos en una misión a dónde vas. Aunque muy pocos logran dominarlo perfectamente, aunque hayan practicado por años y años y años.
>>También hay una excepción, no puedes ir a un lugar que no conozcas o no hayas visto nunca directamente. Es decir, aunque veas una fotografía de Berlín, si no has estado directamente, no puedes ir. Pero una vez hayas ido y hayas visto alguna parte, puedes desvanecerte allí y a todos los lugares que hayas visto desde allí.
—Pero tiene que haber algo más.
—Sí, el secreto de los elfos. Ellos eran los únicos que podían teletransportarse al principio, porque habían creado uan poción que les permitía hacerlo.
— ¿Una poción? ¿En serio? ¿Solo eso?
—Sí. La puerta de allá al fondo. Enséñale tu pase y luego nos vemos para tus prácticas.
Lily, todavía sin creerse que era tan facil, avanzó despacio hacia allí. La vigilante que había en la puerta le pidió el pase. Cuando entró, era una habitación bastante oscura, estaba ella sola con otra chica, que al principio no reconoció, pero cuando se miraron a los ojos, las dos recordaron.
— ¿Sally?
— ¿Lily?
— ¿Qué haces aquí?
— ¡Estas viva!
Sally saltó de su asiento y fue corriendo a abrazarla.
—No me lo puedo creer. ¿Eres tú de verdad?
—Pensaba que ya te lo habrían dicho.
—No hablo con casi nadie desde que... ¿Sabes que Aura...?
—Sí, ya se que se fue. Por eso estoy aquí.
— ¿Quieres buscarla?
Lily asintió, no había nada más que decir.
Sally se sentó e invitó a Lily a hacer lo mismo. Iba sacando algunos botes de los cajones y murmurando.
—Eres humana... Así que tengo que aumentar la dosis de polvo de abeja... ¿Cuantos años tienes?
—16
—No puedes tener 16... Han pasado años.
—Te aseguro que no he llegado a celebrar ni un cumpleaños desde que estoy en Dark Light.
Sally se encogió de hombros, cogió una pequeña cuchara y empezó a echar medidas de diferentes polvos y líquidos dentro de una taza. Finalmente vio como sacaba un bote de miel, igual que el que una persona normal puede comprar en una tienda y lo echaba casi todo. Lo mezcló un poco y se lo dio.
—Listo, bébetelo.
— ¿Y ya está?
Sally asintió. Lily cogió la taza llena por la mitad y empezó a beber. Era empalagoso por culpa de la miel, pero a la vez estaba asquerosamente amargo.
— ¿Te ha gustado?
—Para nada.
—Mejor, porque si te gusta es un síntoma de que se acerca tu muerte.
A continuación, Sally cogió el pase de Lily, unas tijeras y lo cortó en trozos.
—Ya no lo necesitaras.
Lily se levantó.
—Oye Lily... La próxima vez que vengas, espero que vengas con Aura.

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