miércoles, 27 de abril de 2016

Dark Light 49

Capítulo 49
Samantha


Solo cerró los ojos, esperando cualquier cosa, porque ella en realidad no sabía mucho sobre los hombres lobos. Ella no sabía que la mordida solo la convertiría si era luna llena, y aunque esa noche se acercaba, no era el momento.
Estaba contra la pared, Mark sobre ella,  sin embargo él no hizo nada si no reírse.
— ¿De verdad hubieras dejado que lo hiciera?
Lily abrió los ojos, Mark no se había movido, pero tenía una amplia sonrisa.
— ¿O es que en realidad ya sabías que no podía hacerlo si no había luna llena? —Lily le miró desconcertada, no tenía ni idea sobre eso—. No, desde luego no era eso. ¿Entonces qué te hace tener un pensamiento tan suicida?
—Tampoco creo que hubiera sido para tanto...
—Hmm... Qué inocente. De verdad, de todos los males que se le puedan desear a una persona, ni a mi peor enemigo le desearía que pasara por eso. ¿No pensaste tampoco en esto? ¿Para qué hubiera querido yo convertirte el licántropo? ¿Qué me beneficiaría?
Lily no contestó, Mark le quitó el pañuelo de la mano mientras se alejaba de ella.
—Sé más sobre ti de lo que puedas creer. Que los vampiros te quieran tanto que deseen tu inmortalidad, lo entiendo. Pero debes tenertelo muy creído si pensabas que yo buscaba lo mismo.
Lily iba a protestar, no estaba segura de si lo que había dicho era ofensivo o no, pero justo en ese momento vio que Mark salía por una de las ventanas que daban a la escalera de incendios, mientras se ataba el pañuelo al cuello.
—La encontraré antes de la próxima luna llena.
—Eso es mañana...
—Ya lo sé. No hace falta que me esperes, yo te localizaré.
En lugar de bajar por las escaleras como haría cualquier persona, él bajó de un salto y justo antes de tocar el suelo se convirtió en un lobo de color gris, con un pañuelo rojo en el cuello, y se marchó corriendo.
En ese momento Lily recibió un mensaje en su busca, el único mensaje que recibía desde que se había ido, el remitente era "α" (alpha).
<<Recogimos a esos dos que atrapaste en tu antigua casa. Solo escribimos para preguntar. ¿Qué haces? ¿Dónde estás? ¿Cuando volverás? Te echamos de menos ♥ Pero hay alguien que te echa de menos más que nosotros. Tú ya lo entiendes... En fin, no te mueras.>>
Lily se quedó leyendo el principio del mensaje una y otra vez. ¿Dos? ¿Se equivocaban ellos o se había escapado uno. Ella también escribió un mensaje.
<<Eran tres. Un chico y una chica, ambos jóvenes y otro más mayor>>.
Al instante de mandarlo recibió la respuesta.
<<Qué sosa eres... Vale tal vez se escapara uno. Pero podrías saludar de vez en cuando. Y los emoticonos los añadimos para que se usaran >.< >>
<<Vale... >.> ¿se puede saber con quien hablo?>>
<<Axel y Jin :D Sí, ahora nosotros también le llamamos así.>>
<< ¿Y qué os ha pegado de repente por enviarme mensajitos?>>
<< ¿Y qué cosa tan importante estás haciendo tú si tienes tiempo para contestar? En cualquier caso. Todos están trabajando o "trabajando" Hasta a Swan le ha pegado por meterse en misiones y estamos solos y aburridos. Vuelve pronto <3 >>
Lily no volvió a contestar, aunque realmente ella tampoco sabía que hacer en ese momento, a parte de esperar.
Decidió quedarse allí esperando. Durante la noche y el día escuchó ruidos provenientes del edificio y de las afueras, a veces conversaciones en susurros, pero no le importaban. Si tan solo ella hubiera sabido que David estaba una planta por encima de ella y que él de hecho sabía que ella estaba ahí.
Había estado escuchando su conversación con Mark. Por un momento, realmente deseó que él la convirtiera. Pero no lo hizo, así que se había prometido a si mismo que, en el momento en que la luna llena saliera, lo haría el mismo. Así Lily no podría alejarse de él otra vez.

*   *   *

Poco quedaba de Aura en ese pañuelo rojo después de quince años, pero lo suficiente como para que él pudiera encontrarla. Pero si de algo estaba segura era de que Aura no estaba en esa ciudad, probablemente estaba muchísimo más lejos, pero no podía rastrear todo el país en una noche. Tenía que empezar buscando información sobre ella, cosa que no se le daba mal.
Siguió corriendo durante varias horas intentando evitar la ciudad, por carreteras nacionales y bosques, poco después de la media noche llegó a su destino. Un pueblo apartado de la mano de dios, cerca del mar en el que llovía día sí y día también.
En el aparcamiento más vacío del pueblo más vacío, había aparcada una camioneta negra, no había nadie allí. Pero Mark se volvió a convertir y abrió la puerta (no estaba cerrada con llave).
Empezó a tocar el claxon, haciendo el mayor ruido posible, algo que seguramente alteraría a todos los vecinos, pero todos estaban ya acostumbrados, los pocos humanos que vivían allí.
Una vampiresa apareció allí como de la nada, había caído de un salto al capó del coche. Era pelirroja, vestía con un deportivas, unas mallas cortas y camiseta de tirantes a pesar del frío que hacía allí en invierno. ¿Pero qué le importaba ella el frío? era un vampiro, no podía sentirlo, pasaba por una chica deportista común y corriente de ojos rojos y colmillos.
— ¿Cómo te va Mark? ¿A qué viene esta inesperada visita?
— ¿Dónde está Tomás?
—Borracho. ¿Por qué? Yo no te sirvo de ayuda esta vez? —dijo mientras entraba en la camioneta, justo en ese momento caía el primer rayo y comenzaba a llover.
—Tengo que preguntarle por algo de lo que me habló una vez.
—Prueba conmigo. ¿Qué tienes que perder?
Los dos se miraron durante un momento, Mark en el asiento del conductor y Samantha en el del copiloto, que justamente se estaba acomodando apoyando sus pies sobre el salpicadero. Parecía tener unos 14 años, pero ambos sabían que tenía muchísimos más.
Mark suspiró.
—Una vampiresa con mano de plata que vio hace varios meses. Pero no llegó a decirme dónde ni que pasó con ella.
—Oh Dios, esa chiflada...
— ¿La conoces?
—Claro. Estaba con él. ¿Qué? ¿Ahora quieres que te lo cuente? Jajaja. Pues ya no quiero.
—A veces te comportas como una niña.
—Técnicamente lo soy. Pero va, como me caes bien te lo diré. Estaba merodeando por la zona de Chris.
— ¿Tan lejos de aquí?
—Sí. Decía que se llamaba... Eh... Jane o algo así.
— ¿Jane? Descríbela.
Había dos opciones, se había cambiado el nombre o no estaban hablando de la misma persona.
—Pues, rubia, mona, mano de plata, vampírica pero con principios... Cuando Chris le preguntó por Dark Light ella no sabía lo que era eso. ¿Te das cuenta? Yo creo que mentía, ellos nos tienen controlados a todos y cada uno, imposible que no se pusieran en contacto con ella, teniendo en cuenta que dijo que se había convertido en vampiro hacía más de diez años.
— ¿Y por qué lo de chiflada?
—No se. Contaba historias raras sobre una amiga suya que había ido a otra dimensión y no se que rollos. Hablaba como si no le importara nada su vida. ¿Sabías que consiguió pasar tres meses sin comer absolutamente nada de nada? Batió mi record...
— ¿En serio?
—Ya ves, no se como se ha atrevido a romper mi record...
—No lo de los tres meses. Si fuera así no hubiera tenido fuerzas ni para hablar.
—Seguro que ha hecho trampa. En fin, no se. De todas formas, ya está muerta.
Mientras Samantha seguía hablando y perdiendo el rumbo de la conversación, él desvió la mirada hacia el pañuelo que llevaba en el cuello, lo acercó a su nariz y volvió a olerlo. Estaba seguro, ella estaba viva, lo más vivo que puede estar un vampiro, pero lo estaba. En algún lugar, pero no sabía exactamente donde.
— ¿Me escuchas? —protestó Samantha dándole un golpe en le hombro.
—Para nada. ¿Por qué dices que está muerta?
— ¿Tú que crees? Chris no se anda con bromas, sabía que ella mentía. Y en cuanto ella empezó a burlarse de él... Bueno, chasqueó los dedos y dos de sus matones se encargaron de ella.
— ¿La viste morir?
—No.
—Entonces creo que sigue viva. ¿Dijo algo más? Porqué estaba allí o hacia donde iba.
Samantha se quedó pensando mientras daba golpes con sus dedos a la ventanilla de la camioneta.
—Hm... No me acuerdo jeje ¿pero por qué crees que está viva? ¿La buscas? ¿Sabes quien es?
—Sí, se quien es más o menos.
—A lo mejor si me refrescas la memoria... Tú ya me entiendes.
Se inclinó hacia él, más bien sobre él y un segundo después Mark la besó. Aunque la felicidad de Samantha no duró demasiado tiempo, porque fue el quien la obligó a separarse más tarde.
— ¿Eeeh? ¿Solo eso? Que tacaño...
—Venga suéltalo.
—Vale, si no recuerdo mal mencionó que venía de la capital y tenía planeado ir a Londres a buscar algo. Pero ya te lo he dicho, es probable que haya muerto. Y yo no te recomendaría ir donde Chris después de vuestra pelea...
— ¿No confías en mi criterio? Aura está viva.
— ¿Has dicho... Aura?
Mark se arrepintió de haber hablado demasiado.
—No importa. Creo que ya me marcho.
Abrió la puerta e iba a salir cuando Samantha le agarró del brazo y le miró con pena.
— ¿No me das las gracias? ¿No te despides? ¿Nada?
—Sam, gracias pero solo eres una niña pequeña.
— ¡Pues soy mayor que tú idiota!
—Te convertiste en mala edad, pero tu mente también parece ser que se quedó bloqueada.
Salió de la camioneta bajo la lluvia y volvió a convertirse.
— ¡Ya volverás! —le gritó Samantha mientras él se iba—. Siempre vuelves...

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