miércoles, 25 de mayo de 2016

Dark Light 53

Capítulo 53
Inconsciente

Siguieron caminando, Lily llevaba a Aura consigo que estaba tan afectada que a penas notaba lo que ocurría a su alrededor. Todo para ella eran luces y sonidos y a veces el exterior le daba tanto miedo que no hubiera podido moverse. Lo único que la mantenía en pié era Lily y se alegraba de verla, la primera vez en cinco años.
Llegaron a una calle más apartada del centro, donde ya no circulaban tantos turistas. Lily vio un edificio no muy alto, podía ver desde abajo su azotea, o parte de ella. Se concentró en cada objeto que allí había, las antenas de televisión, la puerta para llegar arriba, que no había ningún muro que impidiera la caída... Cuando se situó, se desvaneció con Aura y desde allí fue a otro edificio más alto y a otro más alto... Así hasta que estuvo en el bloque de apartamentos más alto de ese barrio.
—Lily ¿me escuchas? No conseguimos tener tu posición exacta. ¿Sabes dónde estás? ¿Qué ves? —era la voz de Sally.
—Eh...
Veía solo edificios desde arriba, nada que pudiera ayudarles a encontrarla. Entonces levantó su mano hacia su boca para contestar y se fijó en algo, el anillo localizador de Aura. ¿Por qué no lo había pensado antes? En lugar de contestar, presionó la piedra azul.
—He mandado una señal...
—Tenemos la señal de Aura... ¿Tienes su anillo cierto? ¿Y ella? ¿Ella está?
—Está aquí.
Pasaron unos minutos hasta que empezó a escucharse el sonido de un helicóptero. No llegaron a aterrizar cuando Sally se lanzó desde más de cinco metros de altura hacia allí. Cayó de pie, por suerte, y fue corriendo hacia ellas.
Abrazó a Aura, la besó, Aura también la reconoció y la abrazó, Lily alucinó.
— ¿Vosotras...?
— ¿Algún problema con eso? —dijo Sally sin soltarla.
Lily negó con la cabeza. El helicóptero había aterrizado y Nancy, Edgar y Néstor habían salido.
—Aura...
Los tres se quedaron mirándola. Edgar se acercó a ellas, observó que Aura estaba llorando. Aura los miró unos segundos, luego se desmayó en los brazos de Sally.
— ¿Se ha desmayado? —preguntó Nancy alarmada—. ¿Cómo puede ser? ¿Le has dado algo Sally?
—No... yo no he sido.
— ¿Cuál es el problema? —preguntó Lily.
—Vampiro igual a muerto. Muerto igual a no duerme. No duerme igual a no se desmaya —dijo Nancy—. Solo hay una forma de que pierda la conciéncia tan profundamente y son unos polvos que tienen los elfos.
Los tres volvieron a mirar acusadoramente a Sally.
—La han drogado —dijo Lily.
— ¿Drogado?
—Eso dijo y eso vi.
Néstor ayudó a Sally y subieron a Lily al helicóptero, luego subieron ellos.
—Tenemos que llevarla a la enfermaría rápido —dijo Nancy.
El helicóptero estaba despegando.
— ¿Y por qué no os desvanecéis con ella? Es más rápido —dijo Lily.
—En primer lugar, porque desvanecerse con alguien en ese estado, o alguien que solo estuviera herido, empeoraría mucho su situación y hay pocas probabilidades de que sobreviva —dijo Néstor—. No vamos en avion por gusto Lily.
En ese momento recordó que Víctor lo había mencionado. Si ella estaba herida, podía desvanecerse sin problemas, pero si llevaba a alguien con ella podría empeorar porque no controlaba su situación al desvanecerse.
—Pero entonces tú... Cuando te fuiste con Nancy la pusiste en peligro.
—En ese caso era mejor intentarlo...
Nadie dijo nada más durante todo el viaje. Aura no despertó.

Cuando llegaron a Dark Light, Sharon le prometió que cuidaría de ella y haría que volviera sana y salva, por el bien de todos. Pero no les dejaron entrar en su habitación mientras todos los médicos y enfermeros de Dark Light se paseaban por allí, tratando de encontrar una solución.
Al principio, todos esperaron en el pasillo, con la esperanza de que lo consiguieran pronto. Pero finalmente Edgar se durmió en el suelo y cuándo despertó, Néstor le convenció de que tenía que dormir, los dos se fueron.
Erin llamó a Nancy para una misión, por lo que también se vio obligada a irse.
Sally fue la siguiente en dormirse, pero ella en cuanto despertó, solo se movió hacia uno de los sofás que había en la sala de espera cerca de la enfermería para seguir durmiendo.
Lily trató de estar despierta todo el tiempo. Estaba sentada en el suelo, con la espalda en la puerta de la habitación, cuando una enfermera bastante joven salió, llevaba las manos manchadas de sangre.
Lily reprimió un grito al verla así.
—Ah... No, no te preocupes —dijo Mae—. No es su sangre, lo juro. O sea... Le hemos tenido que poner un gotero con sangre, porque no sabemos cuanto tiempo ha pasado en ayunas, y a mi se me rompió una bolsa... Pero no le pasa nada.
— ¿Ha despertado?
—No... No hay cambios de momento así que se va a quedar lo que queda de día en observación.
— ¿Puedo entrar?
—La doctora ha dicho que no. Que si despierta, tiene que hacerlo por su propia voluntad sin que nadie la altere o podría no ser la misma.
— ¿Pero sabeis que le ha pasado?
—Es una droga extraña que lleva mucho tiempo tomando. Creemos que es eso lo que al final ha podido con ella y está en un estado de coma, técnicamente esta durmiendo. Han conseguido sacar una muestra y la están analizando. Sabemos que algunos de los efectos son parecidos a los de la cocaína, pero nada más. Alucinaciones, perdida del apetito... Esperan que despierte pronto.
— ¿Para poder interrogarla cierto?
—No somos tan malos.
Alida apareció de pronto en el pasillo.
—Queremos a Aura mucho más de lo que parece. Si la interrogamos a ella o a ti, es solo porque somos curiosos y queremos saber. ¿Qué ocurre cuando caes al foso? ¿Qué le pasó a ella? ¿Qué es esa droga? Pero nuestra prioridad es que vuelva a ser la que era, aunque ya no quiera estar en Dark Light.
Mae se quedó mirando a la bibliotecaria un poco alucinada, nunca la había visto hablar.
—Estoy segura de que conseguirá despertar, no te preocupes por ella.
Alida se fue y Mae y Lily se quedaron a solas otra vez. Sharon también salió de la habitación sin decirles nada.
Mae comenzó a limpiarse las manos con su bata.
—Tú... ¿No sabrás algo sobre David? —preguntó Lily de repente.
— ¿No has hablado con él desde ese día?
Lily negó con la cabeza. Eso solo podía significar una cosa, David tenía razón. Y Mae tenía que cumplir su parte del trato con David.
—Él se fue. El siguiente día de que tu le dijeras adiós, después de hablar con su primo.
— ¿Cómo que se fue?
—Dijo que él vino a Dark Light para estar con Leandra. Pero Leandra ha muerto y solo le quedabas tú. Pero tú le olvidas facilmente, así que decidió irse y no volver a no ser que tu le buscaras.
— ¿Dónde ha ido? —Lily se levantó de repente, no podía creerse lo que escuchaba.
—No me lo dijo. De todas formas, llegas tarde. Dos meses tarde. ¿No creerías que iba a esperarte eternamente no?
Esas palabras realmente le dolieron. Eternamente no, ella tampoco había pensado mucho en David en todo ese tiempo, pero ahora que se había ido...
—Bueno, es hora de que me vaya. Sharon se ha dejado la puerta abierta —Mae señaló hacia la habitación de Aura—. Pero si confías un poco en la doctora, no deberías entrar. Adiós.
Mae desapareció por el pasillo. Lily puso una mano en la puerta, con la tentación de abrirla, pero nada más, solo se quedó esperando.
Miró hacia el suelo y encontró una llave.
—Oye ¿se te ha caído? —le preguntó a Mae mientras la recogía.
Ella se dio la vuelta y la miró.
—No. Mío no es. Pero a lo mejor deberías ver para qué sirve.
Entonces se marchó hacia los ascensores.
Lily se quedó mirando la llave, era de una taquilla, la número 5524.

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